sábado, 30 de julio de 2016

VI Domingo de Mateo. Lecturas de la Divina Liturgia



Rm 12,6-14: Pero teniendo dones diferentes, según la gracia que nos ha sido dada, si es el don de profecía, ejerzámoslo en la medida de nuestra fe; si es el ministerio, en el ministerio; la enseñanza, enseñando; la exhortación, exhortando. El que da, con sencillez; el que preside, con solicitud; el que ejerce la misericordia, con jovialidad. Vuestra caridad sea sin fingimiento; detestando el mal, adhiriéndoos al bien; amándoos cordialmente los unos a los otros; estimando en más cada uno a los otros; con un celo sin negligencia; con espíritu fervoroso; sirviendo al Señor; con la alegría de la esperanza; constantes en la tribulación; perseverantes en la oración; compartiendo las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen, no maldigáis.

Mt 9,1-8: Subiendo a la barca, pasó a la otra orilla y vino a su ciudad. En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «¡Ánimo!, hijo, tus pecados te son perdonados.» Pero he aquí que algunos escribas dijeron para sí: «Este está blasfemando.» Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: "Tus pecados te son perdonados", o decir: "Levántate y anda"? Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados - dice entonces al paralítico -: "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".» El se levantó y se fue a su casa. Y al ver esto, la gente temió y glorificó a Dios, que había dado tal poder a los hombres.

jueves, 28 de julio de 2016

"A los mártires - El escorpión - La huida en la persecución". Tertuliano


El tema de la persecución está presente en la mayoría de las obras de Tertuliano. En este volumen se ofrecen tres escritos de su pensamiento sobre la actitud cristiana ante la persecución, la confesión de la fe y el martirio.


'A los mártires' es un escrito de exhortación y de ánimo, con el que intenta dar unos consejos y proponer unas consideraciones a los cristianos que aguardaban en la cárcel la celebración del juicio que sirvan de ayuda en las pruebas que les esperan.


El título de esta obra, 'El escorpión', le sirve para comparar la doctrina de los gnósticos con el veneno de un escorpión, que paraliza y mata, en este caso el alma de los cristianos. El libro pretende ser el antídoto contra tales doctrinas. 

'La huida en la persecución' es un tratado de género exhortativo que está dirigido a un tal Fabio. Éste había escrito a Tertuliano pidiéndole consejo sobre qué hacer en tiempos de persecución. Es una obra netamente montanista, donde se opone a la doctrina común y afirma que huir en caso de persecución es contrario a la voluntad de Dios.

FICHA TÉCNICA

Preparado por: C. Ánchel y J. M. Serrano 
Publicado por: Editorial Ciudad Nueva
Edición: 03/09/2007
Primera edición: 06/04/2004
ISBN: 978-84-9715-057-6
Páginas: 200 
Formato: 20,5x13,5 
Peso: 250 gr.


miércoles, 27 de julio de 2016

27/07 - Santo Megalomártir y Sanador Pantaleón


Un hombre cuya vida fue cuatro años más corta que la del Salvador a quien él sirvió; sus veintinueve años alcanzó suficientes logros en la ciencia y la religión que llenarían con su esplendor todo aquel siglo.

Como el gran San Lucas del Nuevo Testamento, Pantaleón era doctor y se le recuerda con reverencia como "médico glorioso.“Pero diferencia de aquél, Pantaleón alcanzó la santidad no por su evangelización, sino por sus talentos como médico, pues sus esfuerzos en contra del sufrimiento, fueron aumentados gracias al poder divino.

Pantaleón "el todo misericordioso" nació en el año 275 d.C en Nikomedia, Asia Menor; de padre pagano y madre cristiana. De su padre sacó el intelecto profundo; de su madre, la conciencia espiritual; cualidades que, primero, lo empujarían al reconocimiento, y después hacia la tragedia, en un lapso relativamente corto.

De apariencia atractiva y porte noble, Pantaleón fue discípulo del médico más notable del Imperio, Eufrosinos. Al poco tiempo, su profundo conocimiento y habilidad para curar le atrajo la atención del emperador Maximiano, quien lo incorporó a su servicio personal y al de la corte. Aunque esto aumentó grandemente su fama, el joven médico continuó curando a la gente del pueblo. El piadoso cristiano Ermolaos, quien por su abierta promoción del Cristianismo era perseguido constantemente por el imperio, conoció a Pantaleón y alabó su habilidad médica, induciéndolo a que conociera “la curación proveniente de lo más Alto”.

Después de una serie de encuentros, el médico vino a conocer su verdadera vocación cristiana, y a partir de entonces, como hombre de ciencia sus profesionalismo fue subordinado a su papel de seguidor de Cristo. Continuaba curando a sus pacientes, pero ahora en el nombre del Señor, es decir en nombre del mayor Médico de todos. Su poder de curación ya no era atribuible sólo a su habilidad como médico, sino también, a una intervención divina.

Conforme creció su reputación, Pantaleón llego a ser conocido, más como un hombre de Dios que de ciencia, reconocimiento que provocó la ira y condena del emperador.

Una vez apresado e interrogado, se le ofreció una última oportunidad de elección entre Cristo y los ídolos; su respuesta fue una reafirmación de su cristiandad. No todas las acciones diabólicas de los torturadores de Pantaleón son conocidas. Pero la historia nos narra que este noble cristiano y medico honorable, fue entre otras cosas, torturado en un estante, estirando sus miembros y quemado con velas. Después de estas experiencias horrorosas; fue arrojado primero, en un hoyo ardiente y después a una guarida de bestias. Cuando sobrevivió, los paganos se convencieron de que había una especie de poder sobrenatural protegiéndolo. Finalmente se decidieron por ahogarle, lanzándolo a un río profundo con una enorme piedra atada a su cuerpo. Cuando la piedra se mostró capaz de flotar, los torturadores exasperados sacaron a Pantaleón del agua y lo colocaron sobre el bloque de ejecución donde fue decapitado. En aquel tiempo se dijo que no fue sangre, sino leche, lo que fluyó de la dañada cabeza del mártir.

Pantaleón dio su vida por Cristo el 27 de julio del año 304.

¡Oh Santo luchador, Pantaleón, el sanador! Intercede al Piadoso Dios para que les otorgue la remisión de las iniquidades a nuestra almas.


Fuente: Arquidiócesis de México, Venezuela, Centroamérica y El Caribe (Patriarcado de Antioquía y Todo el Oriente)

martes, 26 de julio de 2016

Madrid y la sangre de San Pantaleón


Se acerca una fecha señalada en el calendario del Madrid más insólito y sorprendente, el 27 de julio. Ese día numerosas personas se congregarán en el Real Monasterio de la Encarnación para presenciar un hecho aún hoy inexplicable, la licuefacción de la sangre de San Pantaleón.

La historia viene de lejos. Hay discrepancias sobre cómo llegó esta reliquia al monasterio, pero la versión más fiable es que la entregó como dote sor Aldonza de Zúñiga, la primera novicia, que era hija de Juan de Zúñiga, Conde de Miranda y Virrey de Nápoles, quien la habría adquirido en Italia. Por tanto, la sangre de San Pantaleón ha estado en el monasterio prácticamente desde su fundación a comienzos del siglo XVII por Felipe III y Margarita de Austria. Forma parte de un impresionante conjunto de unas 700 reliquias, aunque ésta es, sin duda, la más especial de todas.

Pero la sangre tenía ya varios siglos cuando recaló en Madrid pues San Pantaleón vivió entre finales del siglo III y comienzos del siglo IV d.C. Había nacido en Nicomedia (en la actual Turquía) y era médico de profesión, habiendo tratado incluso al emperador Galerio. Profesó la fe cristiana de su madre y ejerció curando de forma altruista a los más pobres hasta que comenzó la gran persecución de los cristianos por el emperador Diocleciano.

Entonces Pantaleón fue perseguido y apresado y se le conminó a que apostatara, pero él se negó y, según la tradición, realizó el milagro de curar a un paralítico para demostrar la verdad de su fe. Entonces fue condenado a muerte, el 27 de julio de 305. Los soldados intentaron matarlo hasta seis veces, de seis maneras diferentes: con fuego, con plomo fundido, ahogándole, tirándole a las fieras, torturándole en la rueda y atravesándole una espada; pero Pantaleón salió ileso, hasta que finalmente dejó que lo decapitaran. El olivo (o la higuera) seco al que estaba atado floreció al tocarlo su sangre y sus discípulos se apresuraron a recogerla. Así que esta sangre ya apuntaba maneras desde el principio.

Desde que se conserva registro escrito en el monasterio, las gotas de sangre que hay dentro de la ampolla donada por Sor Aldonza se licuan el día del aniversario del martirio de San Pantaleón. Para que quien quiera pueda asistir al fenómeno, la ampolla se lleva a la iglesia del monasterio y ya desde el 26 se puede ver cómo se va volviendo líquida, estado en el que está todo el día 27, mientras que el 28 comienza a solidificarse otra vez. Para que nadie pierda detalle del proceso (y para que los escépticos puedan comprobar que no hay trampa ni cartón) hace unos años que las monjas del monasterio -de clausura pero al tanto de las nuevas tecnologías- han instalado una webcam de la mejor calidad y un circuito cerrado de televisión en el que se puede ver la ampolla en todo momento con una imagen ampliada hasta diez veces.

Lo cierto es que este hecho no es único en el mundo. La sangre de San Genaro conservada en la catedral de Nápoles también se licua todos los años ¡y tres veces! En ambos casos se han realizado investigaciones científicas para determinar la causa del fenómeno y en ninguno de ellos se ha llegado a dar una explicación. En el caso de la sangre de San Pantaleón, las últimas investigaciones se realizaron en los años 30 del siglo pasado; desde entonces no se han repetido. Las monjas de clausura del monasterio consideran el fenómeno “un regalo de Dios”.

Aunque no siempre fue así. Al poco tiempo de llegar al monasterio y ante lo insólito del comportamiento de la sangre, la Inquisición decidió abrir un juicio para determinar si el fenómeno se debía a una acción divina o diabólica. Durante diez años, miembros reputados de la comunidad eclesiástica española, entre los cuales la propia priora del monasterio y el calificador de la Inquisición, acudieron cada 27 de julio para ver lo que le ocurría a la sangre, hasta que acabado el proceso se tomó por “prodigio y maravilla”, tal y como consta en el archivo del monasterio.

Pero la peculiaridad de esta reliquia no se acaba aquí. Según el registro del monasterio, la sangre ha actuado de forma extraña en contadas ocasiones, aunque no hay unanimidad sobre si en dichos casos no se ha licuado o ha tardado más tiempo del normal en solidificarse. Esto ha ocurrido cada vez que las monjas agustinas recoletas han debido abandonar el Monasterio de la Encarnación y en dos momentos clave de la historia reciente: al inicio de la Primera Guerra Mundial y al inicio de la Guerra Civil. El comportamiento extraño de la sangre se relaciona, por tanto, con el presagio de acontecimientos terribles, así que esperemos que este año no nos dé sorpresas…


Fuente: Madrid and You

"El legado musical griego en España: Manuscritos griegos de música bizantina en bibliotecas españolas I. Biblioteca Nacional de España". Paraskevi Gatsioufa


Con el título “El legado musical griego en España”, la investigadora Paraskevi Gatsioufa, publica en la Editorial Universidad de Granada (eug), en colaboración con el Centro de Documentación Musical de Andalucía, un volumen en el que recoge los manuscritos griegos de música bizantina de la Biblioteca Nacional de España.

Se trata de un total de catorce manuscritos griegos de la Biblioteca Nacional de España con símbolos ecfonéticos o prosódicos, o que incluyen indicaciones sobre los modos de la realización musical (ἦχοι). “Todos ellos –señala el autor del libro-- constituyen el contenido del presente volumen. Los códices objeto de este estudio abarcan un periodo que va desde el siglo XII hasta el siglo XVIII, y su naturaleza es muy variada: hay, entre otros tipos, menologios, eucologios, octáecos, misales, etc. La presentación conjunta y la descripción detallada de todo este fondo manuscrito griego musical era una labor hasta ahora no realizada, pero siempre requerida, no solo por los estudiosos del ámbito de la filología griega, sino también por investigadores de otros campos del saber, como la musicología, la teología, la historia cultural y de la religión”.

Así, el trabajo que aquí se muestra abre nuevos horizontes para los musicólogos, puesto que, una vez identificados los códices greco-bizantinos, será más fácil afrontar el análisis de la simbología musical empleada en ellos y emprender un estudio comparativo.

La investigación que ahora culmina con la publicación de este libro forma parte del proyecto titulado “Música bizantina: repertorio e investigación paleográfica de manuscritos musicales”. El autor indica en el prólogo que otros manuscritos que se hallan en la Biblioteca del Monasterio de El Escorial quedarán para un posterior volumen de próxima aparición.

El libro, de 275 páginas, con ilustraciones de los manuscritos a todo color, se estructura en 14 apartados, correspondientes a los manuscritos de que se trata, así como prólogo, introducción, glosario y bibliografía.

Colección: Patrimonio Musical 
Editorial: Editorial Universidad de Granada 
Materias: Sin Clasificar
Número: 1 
Año de publicación: 2016
Edición: 1
Color: color
Volumen: 1
Páginas: 274
Ancho: 16 cm
Alto: 22 cm
Idioma: Español
Encuadernación: rústica con solapa 
Formato: 274 págs (1 vol) - 16 x 22 cm


Fuente: Universidad de Granada

Actos en honor a San Pantaleón en Madrid


La iglesia del real monasterio de la Encarnación abrirá sus puertas este martes, 26 de julio, a los numerosos fieles que acuden, como cada año, con motivo de la fiesta de san Pantaleón, a venerar las reliquias del mártir. Así, desde las 17:00 horas quedará expuesta a la devoción popular la ampolla con la sangre del santo, que siempre y todos los años está en estado líquido en su fiesta. En esta jornada, a las 19:00 y a las 20:00 horas se celebrará la Eucaristía (en rito latino). Y, como viene siendo tradicional, durante toda la tarde, cada media hora, se dará a besar a los fieles la reliquia de un hueso del santo, que se guarda también en el relicario del monasterio.

Al día siguiente, miércoles 27 de julio, festividad de san Pantaleón, las puertas del templo del monasterio de la Encarnación se abrirán desde las 7:45 hasta las 14:00 horas, por la mañana, y desde las 17:00 hasta las 22:00 horas por la tarde. Por la mañana, se celebrará la Eucaristía a las 8:30, a las 10:30 y a las 12:00 horas; y por la tarde, a las 19 y a las 20:00 horas.


Fuente: Arzobispado de Madrid

lunes, 25 de julio de 2016

Entrevista ao Patriarca Ecuménico sobre o Santo e Grande Concílio da Igreja Ortodoxa


No dia 27 de junho, concluiu-se em Creta o “Concílio Grande e Santo” da Igreja Ortodoxa. Apesar das desistências de algumas Igrejas, um evento epocal, construído com paciência e fé, através de instrumentos antigos e novos: qual é a razão pela qual o senhor quis esse evento?

O Santo e Grande Concílio foi o fruto de uma longa preparação e a consequência de uma decisão pan-ortodoxa, tomada desde o início do século XX. Não foi algo de novo, já que gerações de fiéis ortodoxos cresceram com esse sonho: a saber, a convocação do “Santo e Grande Concílio”. Mas a efetiva preparação do começou em 1961, com a primeira conferência pré-conciliar pan-ortodoxa de Rhodes, que lançou as bases organizativas de todo o processo pré-conciliar.

Os passos posteriores foram a convocação das “comissões” preparatórias pré-conciliares e “conferências” preparatórias pré-conciliares: em 2015, foi realizada a última conferência pan-ortodoxa. Eu gostaria, a esse respeito, de salientar que, precisamente depois da minha eleição há 25 anos ao sólio do Apóstolo André, começamos as sinaxes [isto é, as cúpulas] dos patriarcas e primazes das Igrejas ortodoxas: uma instituição nova, que se encaixa no contexto da sinodalidade.

A convocação, portanto, por parte da Nossa Modéstia e com a opinião unânime dos outros Primazes das Igrejas Ortodoxas do Santo e Grande Concílio Pan-ortodoxo não foi uma decisão pessoal, mas foi uma iniciativa, que expressava a maturação e a necessidade da convocação desse Concílio, para que se realizasse o sonho de gerações de fiéis, a fim de enfrentar e de dar uma resposta a algumas questões fundamentais da Igreja Ortodoxa. Por isso, como diz o comunicado da Sinaxe de janeiro passado em Genebra, “os participantes, ‘fazendo a verdade na caridade’, de acordo com a palavra apostólica (Ef 4,15), agiram permeados por um espírito de concórdia e de compreensão. Os primazes, consequentemente, confirmaram a sua decisão para que o Concílio seja convocado de 16 a 27 de junho de 2016”.

Qual foi e qual será o alcance do Concílio para a Igreja Ortodoxa e o que o Patriarca Ecumênico traz no coração, agora que o Concílio foi celebrado?

O Concílio é um meio de autodeterminação da própria Igreja e um meio para a sua renovação. Como eu reiterei na homilia de abertura dos trabalhos do Concílio, “não se trata de uma simples tradição canônica, que recebemos e conservamos, mas se trata de uma verdade teológica e dogmática fundamental, sem a qual não há salvação. Confessando a nossa fé expressada no Sacro Símbolo [o Credo], na Igreja una, santa, católica e apostólica, declara-se, ao mesmo tempo, a fé na sua sinodalidade, que encarna, ao longo da história, todas as propriedades do mistério da Igreja, ou seja, a sua unidade, santidade, universalidade e apostolicidade”.

A Igreja Ortodoxa passou um longo período sem conseguir convocar um Concílio de tal magnitude, especialmente por causa das convulsões políticas do século passado. O Santo e Grande  Concílio não teve o caráter de um Concílio Ecumênico e também não se tratou de um Concílio que visasse a abordar questões dogmáticas ou de fé. Por esse motivo, as temáticas foram circunscritas, foram preparadas, elaboradas e transformadas durante os trabalhos pré-conciliares e foram trazidas perante a assembleia convocada para discuti-las.

A Igreja Ortodoxa, de acordo com a práxis pan-ortodoxa prevalecente, deve, no seu conjunto, implementar as decisões que foram tomadas, assim como todas as propostas e os pontos de vista que estão contidos na Encíclica Sinodal. De acordo com o que foi decidido durante a última Sinaxe dos Primazes, de janeiro de 2016 em Chambesy, cada Igreja Ortodoxa Autocéfala irá valorizar de modo apropriado os textos aprovados e a Encíclica Sinodal. O Concílio, por meio dos textos elaborados e aprovados, conseguiu responder com sucesso às exigências do mundo moderno cristão ortodoxo, procedendo a análise e a solução dos problemas pastorais cotidianos, como, por exemplo, os casamentos mistos, as relações com os cristãos de confissão não ortodoxa e a importância do diálogo inter-cristão e inter-religioso.

A presença de observadores de Igrejas não ortodoxas e de organizações cristãs [o Conselho Mundial de Igrejas] é um exemplo concreto da importância que a Igreja Ortodoxa atribui à colaboração com os outros cristãos. O Patriarcado Ecumênico, como o primeiro Trono, tendo a responsabilidade de coordenar as relações e o diálogo inter-cristão e inter-religioso, acompanha com um interesse inalterado o caminho do testemunho do Evangelho. Um testemunho feito durante a conturbada história do Patriarcado Ecumênico por figuras como os Padres da Igreja João Crisóstomo e Gregório, o Teólogo, Jeremias, o Grande (o patriarca que, no século XVI, respondendo aos apelos de Melanchton, disse: “Basta de outros cismas entre os cristãos”) e, na era moderna, com Ioakim III no início do século passado, e Atenágoras, nos anos 1960″.

No Concílio, participaram mais de dois terços das Igrejas: mas o que as Igrejas não ortodoxas vão receber do Concílio de Creta?

Na verdade, a Igreja Ortodoxa, através desse Concílio, adquiriu a possibilidade de se dirigir com maior autoconvicção à sociedade moderna e de se expressar com uma única voz sobre questões relativas à colaboração e cooperação com as outras Igrejas cristãs e com as outras religiões. Em particular, as Igrejas Ortodoxas Autocéfalas, onde coexistem com outras Igrejas cristãs e confissões e as outras religiões, prestam-se à instauração de um espírito de paz e de convivência através do diálogo e do debate cotidiano, em um mundo hoje flagelado pelas guerras, pelo terrorismo e pela instabilidade política.

Como se diz na Encíclica Sinodal do  Santo e Grande Concílio , “a Igreja Ortodoxa sempre deu grande importância ao diálogo e, particularmente, ao diálogo com os cristãos de confissões diferentes. Através desse diálogo, o mundo cristão não ortodoxo tomou melhor conhecimento da Ortodoxia e da autenticidade da sua tradição. Nós acreditamos que, para além da continuidade do diálogo teológico bilateral com a Igreja Católica de Roma, há espaço para ações e iniciativas comuns, como a última visita a Lesbos, realizada junto com o irmão Papa Francisco, expressão mínima, mas exemplar, de solidariedade aos refugiados”.

No século passado, o movimento ecumênico semeou nas Igrejas uma expectativa de unidade: um sonho que tem inimigos. Em nove anos, será celebrado o XVIII centenário do primeiro Concílio Ecumênico: quais são os progressos esperados?

O primeiro Concílio Ecumênico em Niceia, em 325, constitui uma etapa essencial da expressão da sinodalidade da Igreja. Com esse meio, a Igreja assegurou a sua identidade e foi protegida ao longo dos séculos de divergências dogmáticas e doutrinais. Depois do cisma de 1054, a Igreja não cessou de colocar a fé em Deus para a plena unidade: e por isso continuou o diálogo construtivo. Infelizmente, dois importantes Concílios – o de Lyon, em 1274, e o de Ferrara e Florença, em 1438-1439 – não conseguiram curar as divergências entre a Igreja do Oriente e do Ocidente, com o resultado da persistência, até os nossos dias, dessa divisão.

Naturalmente, essa é uma vergonha para nós, cristãos, e nunca se deverá deixar de tentar restabelecer a unidade “para que todos juntos nos encontremos reunidos na mesma fé e no conhecimento do Filho de Deus, para chegarmos a ser o homem perfeito que, na maturidade do seu desenvolvimento, é a plenitude de Cristo” (Ef 4, 13). Contentar-se com o que já tivemos nos leva à apatia e ao esquecimento ou, pior ainda, à recusa de dialogar com os nossos irmãos cristãos. Isso constitui um grande pecado e expressa a nossa máxima desobediência à vontade de Deus pela unidade.

Pela graça do Espírito Santo, as pessoas que, no nosso tempo, foram chamadas a oferecer a sua diaconia ao serviço da Igreja, são permeadas pela necessária nobreza e sensibilidade espiritual, de modo que possam se expressar com maior fé e confiança em favor da unidade de cristãos. Essa vontade foi muito viva e forte no início dos diálogos teológicos bilaterais do século passado, apesar dos rumores malignos que tentaram atacar esse esforço. Até agora, conseguimos encontrar um ritmo constante de comunicação e um método de análise teológica: eles constituem instrumentos necessários para a nossa cooperação prática em matéria de reflexão teológica. Naturalmente, não faltam vozes provenientes de todas as Igrejas cristãs que desejam a interrupção desse diálogo: mas não devemos nos esquecer, porém, de que isso seria particularmente agradável ao Detrator [o Diabo], que deseja a divisão e diaboliza toda obra que vise à unidade e a fazer um caminho comum.

A Igreja Ortodoxa, de sua parte, tem fé em Deus e, com otimismo, continuará os diálogos teológicos, especialmente com a irmã Igreja Católico-Romana. Nós acreditamos que, nos próximos anos, haverá progressos significativos. Não seria sábio colocar limites de tempo ao nosso diálogo, e não se deve trabalhar com os critérios e as regras seculares. Acreditamos que devemos dialogar com sinceridade e senso de caridade e continuar a rezar muito, para que, com a graça de Deus, quando Ele quiser, cheguemos a resolver as nossas controvérsias e a alcançar, assim, a tão desejada unidade.


25/07 - San Cucufate, Mártir


San Cucufato, o San Cucufate (Sant Cugat, en catalán). Según una tradición antiquísima, documentada ya en el siglo IV, San Cucufato y San Félix eran misioneros (posiblemente diáconos) de la Iglesia de Cartago (Túnez) que llegaron a Barcelona a finales del siglo III para proclamar la buena nueva del evangelio. San Cucufato desarrolló su labor evangélica en Barcelona y alrededores y falleció mártir en el Castrum Octavianum (hoy Sant Cugat del Vallés) en el 304.

Al presentar Prudencio, en el canto IV del Peristephanon, dedicado a los mártires de Zaragoza, las más sublimes glorias que las diversas ciudades presentarán ante el Señor, refiriéndose a Barcelona nos dice: "Y tú, Barcelona, te levantarás confiada en el eximio San Cucufate".

Por otra parte, en el martirologio jeronimiano, y posteriormente en todos los calendarios y martirológios, se consigna en este día y en Barcelona el nacimiento al cielo de San Cucufate.

La circunstancia de que ya Prudencio en su tiempo nos comunique con tanta precisión el hecho del martirio de San Cucufate en Barcelona, indica con suficiente claridad que, al menos, los hechos fundamentales de su martirio responden a la realidad. Téngase presente que Prudencio debió escribir dicha obra hada el año 380 y que el martirio de San Cucufate debió ocurrir el año 305 ó 306. Por consiguiente, se trataba de hechos relativamente recientes y que, por referirse a los mártires cristianos, tan venerados por todos los fieles, permanecían en la memoria de todos.

Hay más. El testimonio de Prudencio sobre la verdad del martirio de San Cucufate adquiere un valor muy especial si se le considera juntamente con los demás que presenta el poeta en el mismo himno. Pues bien; así como debemos decir que todos esos mártires a que alude Prudencio son realmente históricos, lo mismo debemos decir de San Cucufate.

Los hechos fundamentales de su valor y constancia, de su ardiente fe y de su heroísmo en derramar su sangre por defenderla, son históricos y responden a la realidad. Persiste la ejemplaridad del martirio como modelo para todo cristiano de nuestros días.

He aquí, pues, lo que se nos ha transmitido sobre el martirio de San Cucufate:

Era de origen africano, y nació de padres nobles y cristianos en la población de Scila. Enviado, con su hermano Félix, a Cesarea de la Mauritania para aprender las letras humanas, hizo allí grandes progresos, no sólo en el estudio, sino más aún en el espíritu. Mas, como ambos se sintieran animados de un intenso deseo del martirio, teniendo noticias de que había estallado una sangrienta persecución contra los cristianos, partieron para España y desembarcaron en Barcelona.

Al entender, pues, que el prefecto Daciano, atravesando las Galias, se dirigía a España, mientras Félix se dirigió a Gerona, Cucufate decidió esperarlo en Barcelona, mientras se preparaba con especiales oraciones para el martirio. Al mismo tiempo se dedicó al oficio de mercader, procurando ejercitar la caridad con los hermanos cristianos. Llegado, pues, Daciano a Barcelona, como entretanto se había dado a conocer Cucufate por su eximia caridad con los pobres y necesitados y por sus obras de celo, fue bien pronto delatado.

Preso, pues, por orden del juez, fue encerrado en un calabozo, donde se trató primero por todos los medios posibles de inducirle a que sacrificara a los ídolos. Mas, como persistiera con la mayor firmeza en la confesión de la fe, fue entregado en manos del prefecto Galerio para ser torturado. Este, en efecto, presa de una fiera rabia contra los cristianos, lo entregó a doce robustos soldados, con la orden de que por turno le azotaran y con las uñas de hierro y con los escorpiones lo despedazaran hasta que le quitaran la vida. Aplicáronle al punto tan inhumano tormento, y ya estaba el cuerpo del mártir completamente dilacerado cuando, por justo castigo de Dios, los verdugos se sienten heridos de ceguera y el prefecto cae herido de muerte, mientras Cucufate es milagrosamente sanado de sus heridas.

Ante tan estupendos milagros gran multitud del pueblo abandona la superstición pagana y abraza la fe de Cristo; pero, entretanto, el nuevo prefecto Maximiano, sucesor de Galerio, ordena a los verdugos asar cruelmente al mártir en las parrillas y, para aumentar la tortura, untar el cuerpo asado con vinagre y pimienta. El mártir, por su parte, puesto en medio del tormento, entona salmos al Señor, y con un nuevo milagro es sanado repentinamente, mientras los verdugos perecen en el fuego. Ciego de rabia el prefecto, y atribuyendo todas estas maravillas a arte diabólica, manda inmediatamente que se encienda un gran fuego y en él se queme el mártir; mas, puesto Cucufate en medio de la ingente llama, sumido en oración al Señor, permanece enteramente ileso, mientras la llama se extingue por completo.

Desconcertado y confuso el prefecto Maximiano, ordena volver al mártir a la cárcel, para decidir él durante la noche lo que se deberá hacer. Mas, durante aquella noche, es recreado el mártir con un resplandor celeste en su prisión, con el cual, ilustrados los carceleros, penetraron en la verdadera luz interior y creyeron en Cristo. Al tener, pues, noticia de todo esto, ciego de ira Maximiano, manda flagelar al mártir con azotes de hierro hasta quitarle la vida; pero, mientras se le aplicaba tan inhumano tormento, por efecto de la oración del mártir arde en llamas la carroza del prefecto Maximiano, y, mientras se dirigía al templo para sacrificar a los ídolos, muere presa de las llamas, al mismo tiempo que los ídolos caen al suelo hechos pedazos.

Finalmente, el nuevo prefecto Rufo, escarmentado en sus predecesores, no se atrevió a aplicar ningún tormento al mártir, sino que, pronunciando la sentencia contra Cucufate, ordena que lo pasen por la espada. Así, pues, habiendo superado la crueldad del fuego, del hierro y de todos los tormentos, herido por la espada obtuvo la palma del martirio el 25 de julio. El martirio tuvo lugar en las afueras de la ciudad, en el campamento militar denominado Castrum Octavianum, que es la actual población de San Cugat del Vallés, junto a Barcelona.

La memoria de San Cucufate se mantuvo fresca en Barcelona y en toda la Península, según se manifiesta claramente en las palabras de Prudencio, citadas al principio, y en los breves elogios de los martirológios. Desde el siglo VIII existió en el Castro Octaviano, un monasterio dedicado a San Cucufate (o San Cugat), de quien se suponía que se conservaban las reliquias. Sin embargo, conforme a una tradición, la cabeza había sido llevada a Francia. Este monasterio de San Cugat recibió su forma definitiva en los siglos XII y XIII y se conservó hasta la supresión general de 1835. El edificio se puede admirar todavía en nuestros días.

Son curiosas, por otra parte, las noticias que sabemos sobre los recuerdos de San Cucufate en Francia. En efecto, consta que Fulrado, abad del monasterio de San Dionisio, se procuró algunas reliquias de San Cucufate y las depositó en un monasterio fundado por él en Alsacia. Su nombre antiguo era La Celle-de-FuIrad; pero se cambió entonces con el de San Cucufate. Pero el año 835 el abad Hildnin hizo llevar estas reliquias a San Dionisio, de París. De hecho, consta que desde el siglo IX la devoción a San Cucufate se extendió por los alrededores de París. En las proximidades de Rucil, en medio del bosque, hay un pequeño lago que ostenta el nombre de Saint Cucufat. Según algunos investigadores, hubo allí en otros tiempos una capilla dedicada al Santo, de la que todavía en el siglo XVIII se conservaba la memoria, acudiendo el pueblo para ciertas peregrinaciones. Se le designaba con el nombre transformado de Saint Quiquenfat. Otros nombres vecinos de Guinelat, Conat y Coplian son interpretados como recuerdos de San Cugat.

BERNARDINO LLORCA, S. I.


25/07 - Traslación de las reliquias del Apóstol Santiago a Compostela (La Coruña, Galicia)


El Breviario de los Apóstoles ubica el enterramiento de Santiago en el Arca Marmórica, pero se sabe por los Hechos de los Apóstoles que Santiago murió en Jerusalén bajo el mandato de Herodes; por lo tanto, tuvo que existir una traslación del cuerpo.

El primer texto que habla de ello es una epístola sin fechar que aparece en el momento oportuno. Se atribuye a León, obispo de Jerusalén, y se dirige a francos, vándalos, visigodos y ostrogodos y, por tanto, se puede situar en torno al año 500. Se habla de 4 puntos geográficos de importancia:

1. Iria-Padrón, sede episcopal
.
2.Monte Sacro o Illicino.

3. Jerusalén, lugar de la muerte de Santiago.

4. Arcis Marmoricis, lugar del sepulcro.

Cuenta el obispo León en dicha epístola que durante la celebración de un sínodo se le presentaron 4 de los 7 discípulos de Santiago. Habían recogido el cadáver del Apóstol y lo habían transportado en una nave guiada por la mano de Dios. Llegaron a Bisria, confluencia del Ulla y Sar, en Galicia; fueron siete días de navegación y llegaron 400 años después.

En la última frase de la carta, León exhorta a la Cristiandad a acudir allí y orar porque "Ciertamente allí yace oculto Santiago."

Las noticias de la epístola de León pasaron en seguida a los martirologios que circulaban por todo Occidente. En el siglo IX, en las anotaciones correspondientes al 25 de julio se lee el párrafo siguiente: "Natividad de Santiago. Sus sagrados huesos, trasladados a España y sepultados en sus regiones occidentales, son objeto de una celebérrima veneración."

Los detalles de la ubicación del cuerpo de Santiago vinieron después de conocida la existencia de la epístola de León.

Se contaba que los discípulos sacaron el cuerpo de la barca y lo colocaron sobre una gran losa, que con el peso y como si fuese cera derretida, se transformó en un sepulcro. Después de muchas dificultades pusieron el sarcófago en una carreta tirada por bueyes que se detuvieron en un lugar llamado Pico Sacro. Colocaron las reliquias en un arca de mármol, "Arca Marmórica", y construyeron una pequeña iglesia.

Alrededor del año 813, en tiempos del Rey de Asturias Alfonso II el Casto, un ermitaño cristiano llamado Paio (Pelayo) le dijo al obispo gallego Teodomiro, de Iria Flavia (España), que había visto unas luces merodeando sobre un monte deshabitado. Hallaron una tumba donde se encontraba un cuerpo decapitado con la cabeza bajo el brazo. El rey Alfonso ordenó construir una iglesia encima del cementerio (compositum), origen de la Catedral de Santiago de Compostela («Santo Jacob del compositum»). Otros sostienen que la palabra Compostela proviene de 'campus stellae', «campo de las estrellas», debido a las luces que bailoteaban sobre el cementerio.


Fuente: Wikipedia

domingo, 24 de julio de 2016

S.E. Policarpo en Vatopedi (Monte Athos)

Algunas imágenes de nuestro Metropolita en el Monasterio de Vatopedi, gentileza del P. Rafael.

Publicado por Sacra Metrópolis de España y Portugal - Patriarcado Ecuménico en Domingo, 24 de julio de 2016

Τρισάγιο στον γέροντα Μωυσή από τον Ισπανίας Πολύκαρπο

Αρχιερατικό τρισάγιο στον μακαριστό Γέροντα Μωυσή τον Αγιορείτη τέλεσε σήμερα, Σάββατο 23 Ιουλίου ο Σεβ. Μητροπολίτης Ισ...

Publicado por Sacra Metrópolis de España y Portugal - Patriarcado Ecuménico en Sábado, 23 de julio de 2016

Λαμπρός εορτασμός των Βατοπαιδινών Αγίων

Με αγιορειτική λαμπρότητα εορτάστηκε σήμερα, Σάββατο 23 Ιουλίου η Σύναξη των Αγίων Βατοπαιδινών Πατέρων. Στο Καθολικό τ...

Publicado por Sacra Metrópolis de España y Portugal - Patriarcado Ecuménico en Sábado, 23 de julio de 2016

sábado, 23 de julio de 2016

V Domingo de Mateo. Evangelio de la Divina Liturgia


Mt 8,28-34;9,1: Cuando Jesús llegó a la otra orilla, a la región de los gadarenos, fueron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros. Eran tan feroces, que nadie podía pasar por ese camino. Y comenzaron a gritar: «¿Que quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?» A cierta distancia había una gran piara de cerdos paciendo. Los demonios suplicaron a Jesús: «Si vas a expulsarnos, envíanos a esa piara». El les dijo: «Vayan». Ellos salieron y entraron en los cerdos: estos se precipitaron al mar desde lo alto del acantilado, y se ahogaron. Los cuidadores huyeron y fueron a la ciudad para llevar la noticia de todo lo que había sucedido con los endemoniados. Toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, al verlo, le rogaron que se fuera de su territorio. Jesús subió a la barca, atravesó el lago y regresó a su ciudad.

"Itinerarios latinos a Jerusalén y al Oriente Cristiano". Carmen Arias Abellán


El fenómeno de los viajes a Tierra Santa, en constante auge y desarrollo, es casi tan antiguo como el cristianismo. En efecto, desde la época del emperador Constantino -es decir, mucho antes de que se produjera el flujo importantísimo de las Cruzadas-, se inicia un gran movimiento de peregrinaciones cristianas desde diversos puntos del Imperio. Algunos autores de dichas peregrinaciones nos han dejado noticias y relatos, escritos en latín, sobre las mismas, plenos de interés histórico, arqueológico, geográfico, social, institucional, etc. Y no sólo desde el punto de vista religioso y de la historia de la Iglesia.

El trabajo presente se centra en dos de dichos relatos escritos en los siglos IV y VI d.C., de los que se ofrece traducción al español, acompañados de las correspondientes introducciones y un amplio y exhaustivo comentario junto con mapas y gráficos. Aunque existen otros más, los dos que se han seleccionado aquí son los más importantes dentro de esta literatura de viajes anteriores a las Cruzadas.

El primero, realizado por una viajera (Egeria), seguramente española, contiene no solo el relato de rutas a puntos protagonistas de sucesos del Antiguo y Nuevo Testamento, sino también la descripción de la liturgia anual de Jerusalén en el siglo IV, resultando un documento único y valiosísimo en este aspecto.

El segundo, realizado por un viajero italiano de la ciudad de Placentia en la Emilia Romagna (Italia), contiene una descripción muy interesante y costumbrista de zonas (Siria, Fenicia, sopotamia, etc.) que no se recogen en el primero y de las que se tienen pocas noticias de esa época, y habla, entre otros aspectos, de distintas tradiciones hagiográficas y de diferentes planteamientos heréticos que poblaron los primeros siglos del cristianismo.

FICHA

Editorial Universidad de Sevilla-Secretariado de Publicaciones
1ª ed., 1ª imp.(01/12/2000)
320 páginas; 19x12 cm
Idioma: Español
ISBN: 8447206165 / ISBN-13: 9788447206162
Encuadernación: Rústica

Colección: Colección de bolsillo, 154

Πανηγυρική Αγρυπνία στην Ι.Μ.Μ. Βατοπαιδίου

Καθολικό του Ευαγγελισμού της Θεοτόκου της Ιεράς Μεγίστης Μονής Βατοπαιδίου, η πανηγυρική αγρυπνία για την εορτή των Αγί...
Publicado por Sacra Metrópolis de España y Portugal - Patriarcado Ecuménico en Viernes, 22 de julio de 2016

viernes, 22 de julio de 2016

Μικρός εσπερινός των Βατοπαιδινών Αγίων

Με Αγιορειτική μεγαλοπρέπεια τελείται αυτή την ώρα στο Καθολικό της Ι.Μ.Μ. Βατοπαιδίου, ο μικρός εσπερινός επί τη εορτή ...
Publicado por Sacra Metrópolis de España y Portugal - Patriarcado Ecuménico en Domingo, 24 de julio de 2016

Vera Jardim quer “resgatar a importância da Comissão da Liberdade Religiosa”


José Vera Jardim é o novo presidente da Comissão da Liberdade Religiosa, um órgão consultivo da Assembleia da República e do Governo e que é responsável por supervisionar a aplicação da lei da Liberdade Religiosa em Portugal. A Comissão esteve sem presidente nomeado durante os últimos quatro anos e Vera Jardim acabou por aceitar o convite feito pela ministra da Justiça, que tutela esta área, tendo como objetivo “resgatar a importância da Comissão“.

Os últimos responsáveis políticos “esqueceram por completo a existência da Comissão da Liberdade Religiosa”, diz o socialista e antigo ministro da Justiça que foi um dos autores da Lei da Liberdade Religiosa. Agora, Vera Jardim propõem-se a “alargar a representação na Comissão, para ter um espaço mais amplo para albergar o maior número possível de confissões religiosas” e também recuperar o debate sobre o tema, sobretudo no “atual momento em que algumas religiões aparecem muitas vezes como fenómenos perturbadores das sociedades modernas. Em Portugal temos um bom exemplo de convivência pacífica”, sublinha ao Observador.

Nos últimos anos a Comissão esteve em gestão, sob a presidência de Soares Loja, da Aliança Evangélica. Antes dele, foram presidentes Mário Soares e José Menéres Pimentel, um dos fundadores do PSD. Para Vera Jardim foram feitos “esforços” nos últimos anos, mas que houve “falta de meios” para levar a cabo algumas das atividades que a Comissão costumava promover. O socialista diz mesmo que a Comissão “cumpriu a missão de registo das confissões radicadas no país, mas não teve os meios e atenção do Governo para cumprir outras missões”, dando como exemplo “o estudo do fenómeno religioso e o impulso ao diálogo inter-religioso”.

“Somos um bom exemplo de tolerância religiosa”, assegura Vera Jardim que recorda mesmo o momento promovido por Marcelo Rebelo de Sousa — por altura da tomada de posse como Presidente — da cerimónia inter-religiosa que aconteceu na Mesquita de Lisboa, com os representantes de 18 confissões religiosas a lerem uma oração em conjunto.

Vera Jardim foi ministro da Justiça no primeiro Governo de António Guterres e secretário de Estado do Comércio. Antes, já tinha ocupado o cargo de secretário de Estado do Comércio Externo e Turismo no segundo e terceiro governos provisórios. Foi um dos criadores da Lei da Liberdade Religiosa, que está em vigor desde 2001, e que promoveu como ministro da Justiça, tendo mesmo nomeado (1996) uma comissão para redigir a nova lei.


Fonte: Conselho Português de Igrejas Cristãs

22/07 - Santa Mirófora e Isapóstol María Magdalena


La Santa María Magdalena, portadora de mirra, nació en la cuidad de Magdala a orillas del lago Genesaret, en la región norte de la Tierra Santa. Desde su juventud María sufrió una posesión demoníaca. Por la misericordia divina, María tuvo un encuentro con Nuestro Señor Jesucristo, cuando El, predicando el Evangelio, visitó sus tierras. El Señor se compadeció y expulsó a 7 demonios que la invadían, brindándole, de esta manera, una curación tanto física como espiritual. Desde este momento María abandonó todo y se convirtió en una discípula de Cristo, sirviéndolo con otras virtuosas mujeres. 

Cuando Cristo fue llevado ante Pilato para ser injuriado, los discípulos vacilaron en su fe y huyeron, pero María no abandonó al Señor; estuvo junto a la cruz al lado de la Purísima Madre de Dios y el Apóstol Juan, el discípulo más querido. Fue ella quien acompañó el cuerpo del Salvador cuando fue llevado a Su tumba en el jardín de José de Arimatea y allí untó el Cuerpo con la preciosa mirra y las sustancias aromáticas. Por ello fue llamada portadora de mirra. Los funerales del cuerpo del Cristo fueron realizados de una manera muy apresurada, ya que era  viernes, y dentro unas horas después, al anochecer, debía comenzar la festividad de la Pascua Judía. 

Al día siguiente después de la Pascua, un domingo por la mañana temprano, cuando la oscuridad cubría todavía la tierra, María fue la primera en llegar a la tumba para finalizar el rito de la sepultura del Cuerpo del Salvador. Durante su camino a la tumba, pensaba cómo iba a poder mover la roca a la entrada de la tumba, que era muy pesada. Cuando llegó a la cueva, vio que la roca ya estaba apartada. Entonces se apresuró a regresar al lugar donde estaban los apóstoles y les contó a Pedro y a Juan lo que había sucedido. Los Apóstoles fueron corriendo a la sepultura. Al encontrar los lienzos funerarios, los apóstoles se fueron. María, llegando después de los apóstoles, entró en la cueva donde estaba la tumba y comenzó a llorar. Entonces vio a dos jóvenes vestidos de blanco. Eran dos ángeles. Uno de ellos preguntó: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?". María respondió: "Se llevaron a mi Señor y no sé dónde le han puesto." Al pronunciar estas palabras volvió la cabeza y vio a Jesucristo. Pero no lo reconoció. Pensando que era el hortelano, le dijo: "Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto..." Jesús le dijo: "¡María!" y reconoció ella Su voz familiar y vio que era el Salvador que había Resucitado. En un ímpetu de alegría se postró María a Sus pies. 

Ese mismo día por tercera vez, María fue digna de ver al Salvador Resucitado cuando, junto a otras mujeres portadoras de mirra, volvió a la sepultura. Les contó a los apóstoles sobre las apariciones del Salvador, pero ellos no la creyeron. María, testigo de la vida y de los milagros del Salvador, recorrió numerosos países predicado el cristianismo. 

Se dice que, predicando en Roma, fue al palacio del emperador Tiberio. Durante la audiencia le habló al emperador del Señor Jesucristo, de Sus enseñanzas y de Su Resurrección de la muerte. El emperador dudó de la Resurrección y pidió alguna evidencia de ello. Entonces María tomó un huevo cocido que estaba sobre una mesa y entregándoselo le dijo: "¡Cristo resucitó!". Mientras pronunciaba estas palabras, el huevo blanco, que tenia en sus manos el emperador, se puso de color rojo vivo.(Este acontecimiento está muy bien representando en la pared oriental del altar del hermoso templo de Santa María Magdalena que se encuentra en el jardín de Getsemaní y que fue construido por el emperador ruso Alejandro III en el año 1886. La Santa está humildemente vestida de blanco al estilo apostólico, frente al emperador Tiberio, el cual se encuentra rodeado de guardaespaldas. En su extendida mano, ella sostiene un huevo rojo). En el día de su conmemoración, en el jardín Getsemaní, después de la Santa Liturgia, a los peregrinos les ofrecían huevos rojos pascuales con las palabras: "¡Cristo resucitó!" 

Después de Roma, María Magdalena fue a Éfeso y allí ayudó en la predicación al apóstol Juan el Teólogo. Las circunstancias de su muerte son desconocidas.


Fuente: Arquidiócesis Ortodoxa Griega de Buenos Aires y Sudamérica (Patriarcado Ecuménico)

jueves, 21 de julio de 2016

Βαρκελώνη - Δωρεά Εκκλησιαστικών Βιβλίων στην Ενορία μας


Με πρωτοβουλία του αγαπητού κ.Κλήμη Νταλιάνη και τη βοήθεια των κ.Τσουκαλά Θεόδωρου και 6ου ΚΑΠΗ Αιγάλεω, εξοπλίστηκε η ενορία μας με εκκλησιαστικά βιβλία τόσο αναγκαία σ’αυτή.

Ο κ.Νταλιάνης σε παλαιότερη επίσκεψή του, συζήτησε με τον π.Χριστόδουλο για την πορεία της ενορίας μας και ζήτησε να μάθει τις ανάγκες της και επιστρέφοντας στην Αθήνα κινητοποιήθηκε άμεσα, βρίσκοντας και άλλους συμπαραστάτες στην προσπάθειά του.

Τους ευχαριστούμε εκ βάθους καρδίας και τους ευχόμαστε ο Αγιος Νεκτάριος να τους χαρίζει υγεία και πλούσιες ευλογίες.

Βαρκελώνη - Πρόγραμμα Ακολουθιών Μηνός Αυγούστου 2016


Το πρόγραμμα της ελληνορθόδοξης ενορίας του Αγίου Νεκταρίου Βαρκελώνης για τον μήνα Αύγουστο 2016, που αφορά Θ.Λειτουργίες και ιερές παρακλήσεις, διαμορφώνεται ως εξής:

ΚΥΡΙΑΚΗ  7 ΑΥΓΟΥΣΤΟΥ

10:30 π.μ. Θ.ΛΕΙΤΟΥΡΓΙΑ     
 12:00  π.μ.ΠΑΡΑΚΛΗΣΗ ΣΤΗΝ ΥΠΕΡΑΓΙΑ ΘΕΟΤΟΚΟ

ΚΥΡΙΑΚΗ 14 ΑΥΓΟΥΣΤΟΥ

10:30 π.μ. Θ.ΛΕΙΤΟΥΡΓΙΑ      
12:00 π.μ. ΠΑΡΑΚΛΗΣΗ ΣΤΗΝ ΥΠΕΡΑΓΙΑ ΘΕΟΤΟΚΟ

ΔΕΥΤΕΡΑ 15  ΑΥΓΟΥΣΤΟΥ
ΕΟΡΤΗ ΚΟΙΜΗΣΕΩΣ ΤΗΣ ΘΕΟΤΟΚΟΥ

10:30 π.μ.ΠΑΝΗΓΥΡΙΚΗ Θ. ΛΕΙΤΟΥΡΓΙΑ     
12:00 π.μ. ΠΑΡΑΚΛΗΣΗ ΣΤΗΝ ΥΠΕΡΑΓΙΑ ΘΕΟΤΟΚΟ

Τις καθημερινές θα τελείται παράκληση κάθε βράδυ στο εκκλησάκι της Παναγίας, άνωθεν της ιερατικής κατοικίας.

Τις Κυριακές 21 και 28  Αυγούστου καθώς και στις 4 Σεπτεμβρίου δεν θα τελεστεί Θ.Λειτουργία στο ναό μας.

Από την  Κυριακή  11 Σεπτεμβρίου θα τελείται κανονικά κάθε Κυριακή Θ.Λειτουργία.

Εύχομαι σε όλους, επισκέπτες και ενορίτες η Παναγία να είναι μεσίτρια και οδηγός στη ζωή τους.

"El canto mozárabe y su entorno. Estudios sobre la música de la liturgia viejo hispánica". Ismael Fernández de la Cuesta


El canto mozárabe, designado más precisamente como canto viejo- hispánico o visigótico, es uno de los pocos temas estelares de la música española que ocupa un lugar destacado, el que le corresponde, como un capítulo importante en el canon admitido de historia de la música.

El prodigioso desarrollo tecnológico del arte musical en la historia de la Europa antigua no se produjo por la acción de los griegos y de los romanos, sino por la emergencia de los recitativos rituales de la religión cristiana. El cristianismo fue capaz de invadir gradualmente en poco tiempo todos los espacios de la cultura grecorromana. El ritual festivo pagano basado en los espectáculos, spectacula, y en los gestos, fue sustituido por la práctica religiosa íntima de la palabra, logos, de la recitación enfática y expresiva de los salmos de la Biblia.

En esta emergencia suave y vigorosa del cristianismo, el canto litúrgico adquirió carta de naturaleza como la auténtica música. Con una rapidez y eficacia asombrosas vino a sustituir a la música romana de las pompas, del teatro, del circo y del templo, arrojándola al estrecho y apenas tolerado espacio de un histrionismo marginal, donde se mantuvo durante muchos siglos severamente hostigado por las autoridades de la Iglesia.

El llamado canto mozárabe es uno de los testimonios más auténticos de esta música litúrgica cristiana, a saber, entre las liturgias latinas, el canto viejo-romano, el ambrosiano, el beneventano y el viejo africano (del que apenas se tiene noticia); y entre las orientales, el canto bizantino, el copto o alejandrino, el siríaco o antioqueno, el armenio, el eslavo, etc.

Las recitaciones de los salmos y de otros textos de la Biblia según las diversas versiones efectuadas en los primeros tiempos del cristianismo, y según la idiosincrasia, la particular prosodia de las diversas lenguas de Oriente, las palabras diferentes de las múltiples versiones latinas de la Biblia, Vetus Latina, que circularon en Occidente, produjeron las melodías que hoy conforman los diversos repertorios litúrgicos musicales, por razón del énfasis y de la ornamentación expresiva que los recitadores ponían en la salmodia.

La frecuente e inevitable comparación del arte musical, que es efímero, con las demás artes cuyo objeto plástico atraviesa el tiempo, nos hace olvidar que algunos elementos de los repertorios litúrgicos musicales mencionados que hoy cantamos o podemos escuchar, poseen la misma antigüedad que las esculturas, pinturas, y edificios del Bajo Imperio Romano.

La investigación sobre los cantos de las liturgias cristianas ha estado especialmente centrada y enfocada en la tradición escrita de los manuscritos más antiguos que diversamente transmiten dichos cantos. Estudios muy depurados de codicología, de paleografía, de semiología gráfica musical sobre las fuentes que nos transmiten la eucología y el canto litúrgicos han permitido descifrar muchos enigmas sobre la naturaleza del canto litúrgico y sobre sus modos de perpetuación y de transmisión. La dirección del foco de estudio hacia los testimonios escritos de la Edad Media limita todavía un campo muy vasto de investigación, notablemente sobre los procesos constructivos de los repertorios y su pervivencia en la tradición oral, así como la posible conexión y mutua influencia entre ellos. A ello contribuye especialmente el hecho de que el investigador dispone de una abrumadora información manuscrita sobre el canto gregoriano perteneciente al período medieval, en contraste con las escasas fuentes que transmiten otros repertorios litúrgicos, especialmente el viejo hispánico.

Para abordar diversos temas transversales relacionados con el canto mozárabe (viejo hispánico) la Sociedad Española de Musicología, con la cooperación del Cabildo de la Catedral de León y el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música, del Ministerio de Cultura de España, convocó en León en marzo de 2011 un simposio internacional. La ciudad de León era un lugar emblemático para esta tradición musical viejohispánica por cuanto su catedral conserva con toda diligencia el precioso códice que el insigne benedictino Louis Brou llamó «la joya de los antifonarios latinos» (E-L 8).

Aquel evento tuvo por objeto el de reiniciar sin pretensiones un re- torno científico a los tiempos en los que comenzó y se consolidó el proceso creativo de los repertorios de los cantos litúrgicos cristianos. Estos cantos son los que han generado la tecnología musical de los tiempos modernos, marca de identidad de la cultura occidental frente a otras culturas, tan avanzadas en otros campos. El simposio se proponía, por tanto, actualizar, dar a conocer e impulsar de nuevo, en lo posible, las investigaciones sobre el canto mozárabe y su entorno musical, artístico y literario.

Tal evento tuvo como corolario la edición facsímil del referido anti- fonario de León así como el conjunto de estudios que ahora recogemos en este libro.

Autor: Ismael Fernández de la Cuesta, Rosario Álvarez Martínez y Ana Llorens Martín (editores)
Ref.: C024
Precio: 35 €
2014 / 668 Páginas


Fuente: www.sedem.es