jueves, 22 de junio de 2017

Oficios del mes de julio de 2017 en la Catedral de Madrid


SÁBADO 01/07
Vísperas del Domingo ….....………...…………..……… 18:30

DOMINGO 02/07
IV DE MATEO; S. Túnica de Nuestra Señora
Maitines ……………...…..……....…………….………. 09:30
Liturgia …………..………..…………….………………10:45

SÁBADO 08/07
Vísperas del Domingo ……………..……………..…….. 18:30

DOMINGO 09/07
V DE MATEO; S. Pancracio ob. y márt.
Maitines …………….……............................................. 09:30
Liturgia .……...….….….………………...…................. 10:45

MARTES 11/07
SANTA EUFEMIA GRAN MÁRTIR, PATRONA DE NUESTRA S. METRÓPOLIS; SANTA OLGA ISAPÓSTOL; SAN PAISIO DEL MONTE ATHOS TAUMATURGO
Liturgia …...……………...………………………….… 10:15

SÁBADO 15/07
Vísperas del Domingo …...…………………………….. 18:30

DOMINGO 16/07
SS. PADRES DEL IV CONCILIO ECUMÉNICO
Maitines ……......………………………………….….. 09:30
Liturgia ….……….…………………………………… 10:45

JUEVES 20/07
SAN ELÍAS PROFETA
Liturgia …..…...………………………………………. 10:15

VIERNES 21/07
Sacramento del Óleo Santo ………..………...........… 19.00

SÁBADO 22/07
Vísperas del Domingo …….………………..…………. 18:30

DOMINGO 23/07
VII DE MATEO; S. Ezequiel prof.; S. Focas ob. y márt.
Maitines ….…………………………………………… 09:30
Liturgia …………….…………………………………. 10:45

JUEVES 27/07
S. PANTALEÓN GRAN MÁRT. MÉDICO TAUM.
Liturgia ….……..……….…..….………………………10:15

SÁBADO 29/07
Vísperas del Domingo …...……………………………. 18:30

DOMINGO 30/07
VIII DE MATEO; S. Silas Apóstol
Maitines …………..……………………………...…… 09:30
Liturgia ………...…...………………………………… 10:45


ADEMÁS, LITURGIA EN UCRANIANO CADA DOMINGO A LAS 13:00 horas

miércoles, 21 de junio de 2017

Reação do Vigário para Portugal e Galiza ao incêndio no Pedrógão Grande



Caros clérigos, caros irmãos e irmãs meus em Cristo!

Como sabeis, nos últimos dias, a partir do passado domingo, muitas pessoas morreram por causa do selvagem incêndio no Pedrógão Grande, na zona de Leiria. Esta terrível situação já acabou com a vida de quase 70 pessoas. A tragédia afeta todos os habitantes de Portugal, especialmente as famílias que perderam os seus seres queridos.

Peço-vos humildemente a todos, caros irmãos sacerdotes e fiéis, que partilheis o vosso amor cristão, condolências e orações nos próximos 40 dias por aqueles que perderam a vida durante esta tragédia. Que o nosso Deus misericordioso conceda repouso no Reino dos Céus às almas dos que pereceram.

Arquimandrita Philip


Всечесні отці священнослужителі,  дорогі брати і сестри у Христі!

Цими днями у Португалії ще триває триденний траур – жалоба за загиблими людьми у великій пожежі, що сталась у минулу Суботу в поселенні Pedrógão Grande, округ Leiria. Ця страшна стихія забрала життя у близько 70 чоловік. Це є велике горе для цілого португальського народу, а найбільше для тих сімей, які втратили своїх рідних і близьких. 

Тому, щиро прошу вас, всечесні отці, брати і сестри, проявити свою християнську любов, співчуття та обов’язок, і молитись протягом 40 днів за загиблими під час цього стихійного лиха. Хай Милосердний Господь упокоїть душі всіх загиблих у Царстві Небеснім! Вічна їм пам'ять!


Архимандрит Филип

sábado, 17 de junio de 2017

II Domingo de Mateo. Lecturas de la Divina Liturgia


Rm 2,10-16: Y habrá gloria, honor y paz para todos los que obran el bien: para los judíos, en primer lugar, y también para los que no lo son, porque Dios no hace acepción de personas. En efecto, todos los que hayan pecado sin tener la Ley de Moisés perecerán sin esa Ley; y los que hayan pecado teniendo la Ley serán juzgados por ella, porque a los ojos de Dios, no son justos los que oyen la Ley, sino los que la practican. Cuando los paganos, que no tienen la Ley, guiados por la naturaleza, cumplen las prescripciones de la Ley, aunque no tengan la Ley, ellos son ley para sí mismos, y demuestran que lo que ordena la Ley está inscrito en sus corazones. Así lo prueba el testimonio de su propia conciencia, que unas veces los acusa y otras los disculpa, hasta el Día en que Dios juzgará las intenciones ocultas de los hombres por medio de Cristo Jesús, conforme a la Buena Noticia que yo predico.

Mt 4,18-23: Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres». Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron. Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca de Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó. Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron. Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente.

viernes, 16 de junio de 2017

¡Por muchos años, Señor!


Hoy, 16 de junio, se cumplen diez años de la entronización de S.E. Policarpo como Arzobispo-Metropolita de España y Portugal y Exarca del Mar Mediterráneo.

Le damos las gracias a nuestro querido Jerarca por el amor y dedicación con que nos cuida a nosotros, su rebaño en Cristo, y le deseamos muchos años más de pontificado lleno de frutos espirituales

Εις πολλά έτη Δέσποτα!

lunes, 12 de junio de 2017

Comienza el ayuno de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo


Después del regocijo de los cincuenta días desde la Santa Pascua a Pentecostés, los Apóstoles se prepararon para su salida de Jerusalén con el objetivo de anunciar el mensaje del Evangelio de nuestro Salvador. Según la Sagrada Tradición, como parte de su preparación, comenzaron un ayuno acompañado de oraciones fervorosas para pedir a Dios que les concediera fuerzas para emprender la tarea misionera.

Este ayuno viene anunciado en los Evangelios, pues cuando los fariseos criticaban a los Apóstoles por no ayunar, Él les dice que no ayunan los amigos del Novio mientras este se encuentra entre ellos y que cuando el Novio se apartara de ellos ya ayunarían. En estas palabras Cristo se refiere a su crucifixión en el sentido próximo y en un sentido más amplio a su gloriosa Ascensión al cielo en la cual deja a los Apóstoles la misión de anunciar el Evangelio que ha de hacerse con ayuno y oración para que el fruto sea abundante.

Esta tradición del ayuno viene atestiguada por el Papa León I ya en el año 461 en sus homilías, aunque actualmente haya caído en desuso entre los latinos.

Durante este período se puede comer pescado, excepto los miércoles y viernes, que son días de xerofagia.

Recordemos aquello que nos dice las estíqueras de este lunes:

Observemos el ayuno agradable y aceptable al Señor. El verdadero ayuno es guardarse de todo lo malo, controlar la lengua, abstenerse de todo enojo, lujuria, calumnia, falsedad y perjurio. Si renunciamos a esto nuestro ayuno será verdadero y agradable a Dios.


Fuente: Parroquia de los Santos Andrés y Nicolás (Iglesia Ortodoxa Española - Patriarcado de Serbia).
Adaptación: Ortodoxia Digital

domingo, 11 de junio de 2017

Domingo de Todos los Santos. Lecturas de la Divina Liturgia


Heb 11,33-40;12,1-2: Ellos, gracias a la fe, conquistaron reinos, administraron justicia, alcanzaron el cumplimiento de las promesas, cerraron las fauces de los leones, extinguieron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada. Su debilidad se convirtió en vigor: fueron fuertes en la lucha y rechazaron los ataques de los extranjeros. Hubo mujeres que recobraron con vida a sus muertos. Unos se dejaron torturar, renunciando a ser liberados, para obtener una mejor resurrección. Otros sufrieron injurias y golpes, cadenas y cárceles. Fueron apedreados, destrozados, muertos por la espada. Anduvieron errantes, cubiertos con pieles de ovejas y de cabras, des provistos de todo, oprimidos y maltratados. Ya que el mundo no era digno de ellos, tuvieron que vagar por desiertos y montañas, refugiándose en cuevas y cavernas. Pero, aunque su fe los hizo merecedores de un testimonio tan valioso, ninguno de ellos entró en posesión de la promesa. Porque Dios nos tenía reservado algo mejor, y no quiso que ellos llegaran a la perfección sin nosotros. Por lo tanto, ya que estamos rodeados de una verdadera nube de testigos, despojémonos de todo lo que nos estorba, en especial del pecado, que siempre nos asedia, y corramos resueltamente al combate que se nos presenta. Fijemos la mirada en el iniciador y consumador de nuestra fe, en Jesús, el cual, en lugar del gozo que se les ofrecía, soportó la cruz sin tener en cuenta la infamia, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

Mt 10,32-33; 37-38; 19,27-30: Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo los reconoceré ante mi Padre que está en el cielo. Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres. El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. Pedro, tomando la palabra, dijo: "Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué nos tocará a nosotros?". Jesús les respondió: "Os aseguro que en la regeneración del mundo, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, vosotros, que me habéis seguido, también os sentaréis en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y el que a causa de mi Nombre deje casa, hermanos o hermanas, padre, madre, hijos o campos, recibirá cien veces más y obtendrá como herencia la Vida eterna. Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros".

martes, 6 de junio de 2017

Memoria de actividades de S.E. Policarpo en el mes de mayo de 2017



01/05: Participó en el Fanar (Constantinopla) en los trabajos del mes de mayo del Santo Sínodo del Patriarcado Ecuménico.

02/05: Participó en los trabajos del Santo Sínodo. Durante el intervalo de la mañana asistió en el despacho patriarcal a la audiencia del Excmo. Sr. Embajador de España en Ankara por parte de Su Santidad el Patriarca Ecuménico Bartolomé.

03/05: Participó en los trabajos del Santo Sínodo.

04/05: Volvió a Madrid desde Constantinopla.

06/05: Por la mañana asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia por la Fiesta del Santo Gran Mártir Jorge el Triunfador y Taumaturgo según el calendario juliano, y por la tarde a la celebración de las Vísperas del Domingo

07/05: Presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración en la Catedral del Oficio Sagrado de Maitines, seguido por la Divina Liturgia Pontifical del Domingo IV de la Santa Pascua, Domingo del Paralítico. Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00 horas, de la Divina Liturgia de nuestra parroquia ortodoxa ucraniana de Madrid.

08/05: Se encontró en su despacho con el Excmo. Sr. Embajador de Grecia en España y Andorra.

09/05: Acompañado por el Rvdmo. Archimandrita Demetrio, Vicario General, asistió en la Iglesia de Nuestra Señora de las Maravillas, sede madrileña de la Comunidad de Sant´Egidio, a la presentación de la edición española del libro “Periferias” del Prof. Andrea Riccardi, fundador de dicha Comunidad, acto que contó con la presencia del autor y del Emmo. Sr. Arzobispo Cardenal de Madrid.

10/05: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia por la gran Fiesta litúrgica de Mediopentecostés.

13/05: Asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo.

14/05: Bendijo el nuevo templo de nuestra parroquia ortodoxa ucraniana de la Natividad de San Juan Bautista en Galapagar (Madrid), y seguidamente celebró en él la Divina Liturgia Pontifical del Domingo V de la Santa Pascua, Domingo de la Samaritana. En el transcurso de la Liturgia elevó a la dignidad de Arcipreste Mitrado al párroco de dicha parroquia, el Rvdmo. Arcipreste Iván Tarnavskyy, y a la de Protodiácono al Rvdo. Padre Andriy, diácono de nuestras parroquias ortodoxas ucranianas de Alcorcón y Getafe. Seguidamente participó en el almuerzo comunitario festivo ofrecido por el párroco y el Consejo parroquial.

20/05: Asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo.

21/05: Presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración en la Catedral del Oficio Sagrado de Maitines, seguido por la Divina Liturgia Pontifical del Domingo VI de la Santa Pascua, Domingo del Ciego, y la Fiesta de los SS. Isapóstoles Constantino y Elena. Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00 horas, de la Divina Liturgia de nuestra parroquia ortodoxa ucraniana de Madrid. Además, estuvo representado por el Rvdmo. Archimandrita Philip, Vicario Metropolitano para Portugal y Galicia, en los festejos del 10º aniversario de nuestra parroquia ortodoxa ucraniana de San Jorge Gran Mártir en Coimbra (Portugal).

23/05: Por la noche celebró en la Catedral una Vigilia, compuesta por el Oficio de Maitines y la Divina Liturgia pascuales, con ocasión de la Fiesta de la Despedida de la Santa Pascua de Resurrección o Fin del Tiempo Pascual.    

24/05: Celebró en la Catedral el Oficio Sagrado de las Grandes Vísperas Solemnes de la Ascensión.

25/05: Celebró en la Catedral la Divina Liturgia por la gran Fiesta litúrgica de la Ascensión de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

27/05: Asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo.


28/05: Presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración en la Catedral del Oficio Sagrado de Maitines, seguido por la Divina Liturgia Pontifical del Domingo VII de la Santa Pascua, Domingo de los SS. Padres del I Concilio Ecuménico. Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00 horas, de la Divina Liturgia de nuestra parroquia ortodoxa ucraniana de Madrid. Los fieles presentes participaron activamente en la celebración del Día Internacional del Traje tradicional nacional ucraniano, encabezados por el Excmo. Sr. Embajador de Ucrania en España y Andorra.

sábado, 3 de junio de 2017

Albufeira - Dia Internacional da Cultura

Sobre el Domingo de Pentecostés


En el Antiguo Testamento, Pentecostés era la fiesta que acontecía a los cincuenta días después de la Pascua de los judíos. Mientras que la pascua celebraba el éxodo de los israelitas de la esclavitud de Egipto, Pentecostés celebraba el don de Dios de los Diez Mandamientos a Moisés en el Monte de Sinaí.

En la Nueva Alianza, el acontecimiento de la Pascua cobra su nuevo significado como la celebración de la victoria de Cristo  cumplida con su  muerte y resurrección, victoria que cumple el “éxodo” de los seres humanos desde este mundo de pecado, al Reino de Dios. Así también en el Nuevo Testamento, la fiesta de Pentecostés es cumplida y renovada por un nuevo don, el descendimiento del Espíritu Santo sobre los discípulos y sobre la Iglesia.

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas  repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo. (Hechos 2,1-4)

El Espíritu Santo que Cristo había prometido a sus discípulos llegó en el día de Pentecostés. (Juan 14,26; 15,26; Lucas 24,49; Hechos 1,5) Los apóstoles recibieron el “poder de lo alto”, y comenzaron a predicar y atestiguar a Jesús como el Cristo Resucitado, el Rey y el Señor. Tradicionalmente se refiere a este momento como el “cumpleaños” de la Iglesia.

En los oficios litúrgicos de la fiesta de Pentecostés, se celebra la venida del Espíritu Santo junto a la revelación plena de la Santísima Trinidad:  Padre, Hijo y Espíritu Santo. Se manifiesta la plenitud de la  divinidad con la venida del Espíritu Santo a la humanidad, y los himnos de la Iglesia celebran esta manifestación como al acto final de la auto-revelación de Dios al mundo, y el don último que Dios hace al mundo. Por esto, el Domingo de Pentecostés, de acuerdo a la tradición Cristiana Oriental, también se conoce como el Domingo de la Trinidad. En este día el icono de la Santísima Trinidad – particularmente el de las tres figuras angélicas que aparecieron a Abraham,[1] el ancestro de la fe cristiana, -- es colocado en medio del templo. Se utiliza este icono junto al tradicional icono de Pentecostés que demuestra las lenguas de fuego sobre las cabezas de María y los Doce Apóstoles, el prototipo original de la Iglesia, ellos mismos sentados en unidad alrededor de la imagen simbólica del “cosmos”, el mundo.

En el día de Pentecostés tenemos el cumplimiento final de la misión de Jesucristo, y la inauguración de la era mesiánica del Reino de Dios, místicamente presente en este mundo en la Iglesia. Por lo tanto, el día cincuenta es el inicio de la época que está más allá de las limitaciones de este mundo, siendo cincuenta el número que representa el cumplimiento eterno y celestial en la espiritualidad mística, tanta judía como cristiana: siete veces siete, más uno.

Así, se le llama a Pentecostés el día apocalíptica, que significa el día de la revelación final. También se le llama el día escatológico, que significa el día del final último y perfecto (en griego, la palabra eschaton quiere decir “el final”.) Pues cuando llega el Mesías y el día del Señor está pronto, se inauguran los “últimos días” en que “Dios declara … Derramaré mi espíritu  sobre toda carne.” Esta es la antigua profecía a la cual se refiere el Apóstol Pedro en el más antiguo Sermón de la Iglesia Cristiana que fue predicado en el primer Domingo de Pentecostés. (Hechos 2,17; Joel 2,28-32)

Nuevamente debemos insistir que la celebración de Pentecostés nos es un mero recordatorio de un acontecimiento que sucedió hace muchísimo tiempo. Es la celebración de lo que debe suceder y  lo que, de hecho, sucede a cada uno de nosotros hoy en la Iglesia. Todos nos hemos muerto y resucitado junto al Mesías-Rey, y todos hemos recibido el Santísimo Espíritu. Devenimos “templos del Espíritu Santo.” El Espíritu de Dios habita en nosotros. (Romanos 8; I Corintios 2 al 3, 12; II Corintios Gálatas 5; Efesios 2 al 3) Nosotros, ya que pertenecemos a la Iglesia, hemos recibido “el sello del don del Espíritu Santo” en el sacramento de la Crismación. Pentecostés ya ha acontecido en cada uno de nosotros.

La Divina Liturgia de Pentecostés recuerda nuestro bautismo en Cristo con el versículo de la carta a los Gálatas nuevamente reemplazando el Trisagion.[2] Las lecturas de la Epístola y del Evangelio hablan de la venida del Espíritu  Santo al ser humano. El kontakion canta de cómo la confusión de Babel fue revertida al reunir Dios a todas las naciones en la unidad de Su Espíritu. El tropario proclama la reunión del universo entero en la red de Dios, mediante la inspirada obra de los pescadores convertidos en apóstoles. Por primera vez desde la Pascua de Resurrección, se vuelve a cantar los himnos “Oh Rey Celestial”[3] y “Hemos Visto la Luz Verdadera”[4], llamando al Espíritu Santo a que venga a habitar en nosotros, y proclamando que “hemos recibido al Espíritu Celestial.” El templo está adornado con flores y ramas y hojas verdes, para demostrar que el Aliento o Soplo divino viene como el “Espíritu Vivificador” para renovar toda la creación. En Hebreo, la palabra que quiere decir Espíritu, aliento y viento es una sola, rúaj.

Bendito eres Tú, oh Cristo Nuestro Dios, que mostraste llenos de sabiduría a los pescadores, derramando sobre ellos el Espíritu Santo. Y por medio de ellos conquistaste el universo. Oh Amante de la Humanidad, Gloria a Ti. (Tropario)

Cuando el Altísimo descendió y confundió las lenguas, Él dividió las naciones. Mas cuando distribuyó las lenguas de fuego, llamó a todos a la unidad. Por lo tanto, unánimes, glorificamos el Santísimo Espíritu. (Kontakion)

El oficio de Vísperas Mayores de Pentecostés es caracterizado por tres largas oraciones durante las cuales los fieles se arrodillan por primera vez desde la Resurrección.[5] En la Iglesia Ortodoxa, el día Lunes después de Pentecostés se conoce como la fiesta del Espíritu Santo, y el domingo después de Pentecostés es la fiesta de Todos los Santos. Esta es la secuencia lógica ya que la venida del Espíritu Santo logra su acabamiento en la santificación de la humanidad, fin último de la creación y salvación del mundo. “Así dice el Señor: Vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque Yo, Tu Dios, soy santo.” (Levítico 11,45-46; I Pedro 1,15-16) 

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NOTAS

[1] Este icono se conoce por el nombre “La Hospitalidad de Abraham”.

[2] “Vosotros que en Cristo os bautizasteis de Cristo os revestisteis. Aleluya.” Este himno también se canta en lugar del Trisagion en el Sábado de Lázaro y en la Pascua de Resurrección, como se ha notado anteriormente. Ver arriba.

[3] El texto de esta oración es, “Oh Rey Celestial, Paráclito, Espíritu de Verdad, que estás en todas partes y todo lo llenas, ven y mora en nosotros, purifícanos de toda mancha, y salva nuestras almas, oh Bondadoso.”

[4] Este himno es el que se canta después de la comunión, y dice: “Hemos visto la luz verdadera, hemos recibido el Espíritu Celestial. Hemos hallado la verdadera fe. Adoremos la Trinidad Indivisible, pues ésta nos ha salvado.”

[5] De acuerdo a la tradición local en algunas iglesias, los fieles no se arrodillan en ningún oficio u otro momento de oración a partir de la Pascua de Resurrección hasta Pentecostés, simbolizando su alegría, además del hecho de que todos hemos sido levantados de la muerte a la vida.


Fuente: Arquidiócesis de Santiago y Todo Chile (Patriarcado de Antioquía y Todo el Oriente)

Domingo de Pentecostés. Lecturas de la Divina Liturgia


Hech 2,1-11: Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. Había en Jerusalén hombres piadosos, que allí residían, venidos de todas las naciones que hay bajo el cielo. Al producirse aquel ruido la gente se congregó y se llenó de estupor al oírles hablar cada uno en su propia lengua. Estupefactos y admirados decían: «¿Es que no son galileos todos estos que están hablando? Pues ¿cómo cada uno de nosotros les oímos en nuestra propia lengua nativa? Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto, Asia, Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros romanos, judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos les oímos hablar en nuestra lengua las maravillas de Dios.»

Jn 7,37-52;8,12: El último día de la fiesta, el más solemne, Jesús puesto en pie, gritó: «Si alguno tiene sed, venga a mí, y beba el que crea en mí», como dice la Escritura: De su seno correrán ríos de agua viva. Esto lo decía refiriéndose al Espíritu que iban a recibir los que creyeran en él. Porque aún no había Espíritu, pues todavía Jesús no había sido glorificado. Muchos entre la gente, que le habían oído estas palabras, decían: «Este es verdaderamente el profeta.» Otros decían: «Este es el Cristo.» Pero otros replicaban: «¿Acaso va a venir de Galilea el Cristo? ¿No dice la Escritura que el Cristo vendrá de la descendencia de David y de Belén, el pueblo de donde era David?» Se originó, pues, una disensión entre la gente por causa de él. Algunos de ellos querían detenerle, pero nadie le echó mano. Los guardias volvieron donde los sumos sacerdotes y los fariseos. Estos les dijeron: «¿Por qué no le habéis traído?» Respondieron los guardias: «Jamás un hombre ha hablado como habla ese hombre.» Los fariseos les respondieron: «¿Vosotros también os habéis dejado embaucar? ¿Acaso ha creído en él algún magistrado o algún fariseo? Pero esa gente que no conoce la Ley son unos malditos.» Les dice Nicodemo, que era uno de ellos, el que había ido anteriormente donde Jesús: «¿Acaso nuestra Ley juzga a un hombre sin haberle antes oído y sin saber lo que hace?» Ellos le respondieron: «¿También tú eres de Galilea? Indaga y verás que de Galilea no sale ningún profeta.» Jesús les habló otra vez diciendo: «Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida.»

jueves, 1 de junio de 2017

Oficios del mes de junio de 2017 en la Catedral de Madrid


SÁBADO 03/06
SÁBADO DE LOS DIFUNTOS
Liturgia ………...…………………………………….…. 10:15
Gran Conmemoración de los Difuntos ……..…..………. 11:30
Vísperas del Domingo ….....………...…………..……… 18:30

DOMINGO 04/06
DOM. DE PENTECOSTÉS; SS. Marta y María
Maitines ……………...…..……....…………….………. 09:15
Liturgia …………..………..…………….………………10:30
Grandes Vísperas del Espíritu Santo …...……………… 11:45

LUNES 05/06
LUNES DEL ESPÍRITU SANTO; S. Doroteo ob. y márt.
Liturgia …………...……………………………………. 10:15

SÁBADO 10/06
Vísperas del Domingo ……………..……………..…….. 18:30

DOMINGO 11/06
DOM. TODOS LOS SANTOS; SS. Bartolomé y Bernabé
Maitines …………….……............................................. 09:30
Liturgia .……...….….….………………...…................. 10:45

SÁBADO 17/06
Vísperas del Domingo …...…………………………….. 18:30

DOMINGO 18/06
DOM. II DE MATEO; S. Leoncio mártir
Maitines ……......………………………………….….. 09:30
Liturgia ….……….…………………………………… 10:45

VIERNES 23/06
Sacramento del Óleo Santo ………..………...........… 19.00

SÁBADO 24/06
NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA
Liturgia …………….…………………………………. 10:15
Vísperas del Domingo ……………………..…………. 18:30

DOMINGO 25/06
DOM. III DE MATEO; S. Febronia virgen y mártir
Maitines ….…………………………………………… 09:30
Liturgia …………….…………………………………. 10:45

JUEVES 29/06
SS. APÓSTOLES PEDRO y PABLO
Liturgia ….……..……….…..….………………………10:15

ADEMÁS, DIVINA LITURGIA EN UCRANIANO CADA DOMINGO A LAS 13:00

sábado, 27 de mayo de 2017

Domingo de los Santos Padres del I Concilio Ecuménico. Lecturas de la Divina Liturgia


Hech. 20,16-18.28-36: Pablo había resuelto pasar de largo por Éfeso, para no perder tiempo en Asia. Se daba prisa, porque quería estar, si le era posible, el día de Pentecostés en Jerusalén. Desde Mileto envió a llamar a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso. Cuando llegaron donde él, les dijo: «Vosotros sabéis cómo me comporté siempre con vosotros, desde el primer día que entré en Asia, «Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de Dios, que él se adquirió con la sangre de su propio hijo. «Yo sé que, después de mi partida, se introducirán entre vosotros lobos crueles que no perdonarán al rebaño; y también que de entre vosotros mismos se levantarán hombres que hablarán cosas perversas, para arrastrar a los discípulos detrás de sí. Por tanto, vigilad y acordaos que durante tres años no he cesado de amonestaros día y noche con lágrimas a cada uno de vosotros. «Ahora os encomiendo a Dios y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y daros la herencia con todos los santificados. «Yo de nadie codicié plata, oro o vestidos. Vosotros sabéis que estas manos proveyeron a mis necesidades y a las de mis compañeros. En todo os he enseñado que es así, trabajando, como se debe socorrer a los débiles y que hay que tener presentes las palabras del Señor Jesús, que dijo: Mayor felicidad hay en dar que en recibir.» Dicho esto se puso de rodillas y oro con todos ellos.

Jn. 17,1-13: Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar. Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado. Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado. He velado por ellos y ninguno se ha perdido, salvo el hijo de perdición, para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada.

miércoles, 24 de mayo de 2017

10° aniversário da Paróquia de Coimbra

Día Mundial del Traje Nacional Ucraniano en Madrid



El 21 de mayo de 2017, Domingo del Ciego, se celebró mundialmente el Día del Traje Nacional Ucraniano. Con tal ocasión, los fieles de nuestra parroquia ucraniana de Madrid, que se reúne en la Catedral, se ataviaron con vestidos tradicionales de su país de origen. Entre ellos se encontraba Su Excelencia Anatoliy Scherba, Embajador de Ucrania en España (en la imagen, a la derecha de Su Eminencia el Metropolita Policarpo), con quien la comunidad se hizo una foto de familia tras la celebración de la Divina Liturgia.


Fotografía gentileza de Ihor Semeniuk, Consejero de la Embajada Ucraniana en España

Ascensión a los Cielos de nuestro Señor y Salvador Jesucristo


Jesús después de Su Resurrección no vivió junto a sus discípulos como lo había hecho antes de su muerte. Lleno de la gloria de su divinidad, apareció a los suyos en distintos lugares y en distintos momentos, asegurándoles que en verdad era Él, pero en adelante vivo en su cuerpo resucitado y glorificado. Después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del Reino de Dios (Hech 1:3). Se utiliza el periodo de tiempo de cuarenta días en la Biblia a menudo. Significa un periodo de cumplimiento y plenitud (Gen 7:17; Éx 16:35; 24,18; Jue 3:11; I Sam 17:16; I Rey 19:8; Jon 3:4; Mt 4:2).

Cuarenta días después de su pascua, Jesús ascendió a los cielos para ser glorificado a la diestra del Padre (Hech 1:9-11; Mc 16:19; Lc 24:51). La Ascensión de Cristo es su partida física final de este mundo después de Su Resurrección. Es el cumplimiento de su misión en este mundo como el Salvador Mesiánico. Es su glorioso retorno al Padre quien lo había enviado al mundo para llevar a cabo la obra que le había designado (Jn 17:4-5). “Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo. Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo” (Lc 24:51-52).

La celebración que la Iglesia hace en esta fiesta de la Ascensión, tal como en todas las demás fiestas de este tipo, no es un simple recordatorio de algún acontecimiento sobrenatural en la vida de Jesús. Las Sagradas Escrituras enfatizan la partida física de Cristo y su glorificación por Dios Padre, junto al gran regocijo que experimentaron los discípulos al recibir la promesa del Espíritu Santo quien vendría para asegurarles la presencia del Señor con ellos, capacitándoles para ser sus testigos hasta los confines de la tierra (Lc 24:48-53; Hech 1:8-11; Mt 28:16-20; Mc 16:16-19)

En la Iglesia, los creyentes celebran estos acontecimientos con la convicción de que la partida de Cristo desde este mundo ha sucedido para ellos y para la humanidad entera. El Señor se va para que sea glorificado junto a Dios Padre y para glorificarnos a nosotros juntamente con Él. Él se va para preparar un lugar para nosotros, y para llevarnos a todos a la dicha y bienaventuranza de la presencia de Dios. Nos abre el camino para que todos podamos entrar “al santuario celestial… el Lugar santo no hecho por manos humanas”. Se va para poder enviar el Espíritu Santo, quien procede del Padre, y dará testimonio acerca de Él y Su Evangelio en el mundo, haciéndolo poderosamente presente en la vida de sus discípulos.

Los himnos litúrgicos de la fiesta de la Ascensión hablan de todo esto. Los versos para las antífonas de la Divina Liturgia son tomados de los salmos 47, 48 y 49. El tropario de la fiesta que se canta en la Pequeña Entrada es cantado también después de la comunión, en lugar del himno “Hemos Visto la verdadera Luz”.

sábado, 20 de mayo de 2017

Domingo del Ciego. Evangelio de la Divina Liturgia



Jn 9,1-38: Mientras pasaba Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento, y sus discípulos le preguntaron diciendo: --Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego? Respondió Jesús: --No es que éste pecó, ni tampoco sus padres. Al contrario, fue para que las obras de Dios se manifestaran en él. Me es preciso hacer las obras del que me envió, mientras dure el día. La noche viene cuando nadie puede trabajar. Mientras yo esté en el mundo, luz soy del mundo. Dicho esto, escupió en tierra, hizo lodo con la saliva y con el lodo untó los ojos del ciego. Y le dijo: --Ve, lávate en el estanque de Siloé--que significa enviado--. Por tanto fue, se lavó y regresó viendo. Entonces los vecinos y los que antes le habían visto que era mendigo decían: --¿No es éste el que se sentaba para mendigar? Unos decían: --Éste es. Y otros: --No. Pero se parece a él. Él decía: --Yo soy. Entonces le decían: --¿Cómo te fueron abiertos los ojos? Él respondió: --El hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos y me dijo: "Ve a Siloé y lávate." Entonces cuando fui y me lavé, recibí la vista. Y le dijeron: --¿Dónde está él? Él dijo: --No sé. Llevaron ante los fariseos al que antes era ciego porque el día en que Jesús hizo lodo y le abrió los ojos era sábado. Entonces, los fariseos le volvieron a preguntar de qué manera había recibido la vista, y les dijo: --Él me puso lodo sobre los ojos; me lavé y veo. Entonces algunos de los fariseos decían: --Este hombre no es de Dios, porque no guarda el sábado. Pero otros decían: --¿Cómo puede un hombre pecador hacer tales señales? Había una división entre ellos. Entonces volvieron a hablar al ciego: --Tú, ¿qué dices de él, puesto que te abrió los ojos? Y él dijo: --Que es profeta. Los judíos, pues, no creían que él había sido ciego y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista, y les preguntaron diciendo: --¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora? Respondieron sus padres y dijeron: --Sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego. Pero cómo ve ahora, no sabemos; o quién le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos. Edad tiene; preguntadle a él, y él hablará por su cuenta. Sus padres dijeron esto porque tenían miedo de los judíos, porque ya los judíos habían acordado que si alguno confesara que Jesús era el Cristo, fuera expulsado de la sinagoga. Por esta razón dijeron sus padres: "Edad tiene; preguntadle a él." Así que por segunda vez llamaron al hombre que había sido ciego y le dijeron: --¡Da gloria a Dios! Nosotros sabemos que este hombre es pecador. Entonces él respondió: --Si es pecador, no lo sé. Una cosa sé: que habiendo sido ciego, ahora veo. Luego le dijeron: --¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? Les contestó: --Ya os dije, y no escuchasteis. ¿Por qué lo queréis oír otra vez? ¿Acaso queréis también vosotros haceros sus discípulos? Entonces le ultrajaron y dijeron: --¡Tú eres discípulo de él! ¡Pero nosotros somos discípulos de Moisés! Nosotros sabemos que Dios ha hablado por Moisés, pero éste, no sabemos de dónde sea. Respondió el hombre y les dijo: --¡Pues en esto sí tenemos una cosa maravillosa! Que vosotros no sepáis de dónde es, y a mí me abrió los ojos. Sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguien es temeroso de Dios y hace su voluntad, a ése oye. Desde la eternidad nunca se oyó que alguien abriese los ojos de uno que había nacido ciego. Si éste no procediera de Dios, no podría hacer nada. Le contestaron diciendo: --Tú naciste sumido en pecado, ¿y tú quieres enseñarnos a nosotros? Y lo echaron fuera. Jesús oyó que lo habían echado fuera; y cuando lo halló, le dijo: --¿Crees tú en el Hijo del Hombre? Él respondió y dijo: --Señor, ¿quién es, para que yo crea en él? Jesús le dijo: --Le has visto, y el que habla contigo, él es. Y dijo: --¡Creo, Señor! Y le adoró.

lunes, 15 de mayo de 2017

Memoria de actividades de S.E. Policarpo en el mes de abril de 2017


01/04: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia por el Sábado del Himno Acatisto a la SSma. Madre de Dios, al término de la cual presidió el Oficio Sagrado de Gran Conmemoración de los Difuntos. Por la tarde, asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo.

02/04: Presidió en la Catedral el Oficio de Maitines y seguidamente celebró la Divina Liturgia Pontifical del Domingo V de la Santa y Gran Cuaresma de Pascua, dedicado a la Santa María de Egipto. Seguidamente, asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00´ horas, a la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid, al término de la cual presidió el Oficio Sagrado de Gran Conmemoración de los Difuntos.

07/04: Asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Sábado de Lázaro. Seguidamente, presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración, a las 20:30´ horas, de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid por la gran Fiesta litúrgica de la Anunciación de la SSma. Madre de Dios, según el calendario juliano.

08/04: Presidió en la Catedral el Oficio de Maitines y seguidamente celebró la Divina Liturgia Pontifical del Sábado de la Resurrección de Lázaro, en el curso de la cual ordenó al Diaconado al Subdiácono Alexander Dolgov, originario de Rusia, dirigente del Coro y Presidente del Consejo Parroquial de nuestra Parroquia Ortodoxa de San Osios de Córdoba (Andalucía). Por la tarde, asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo de Ramos.

09/04: Presidió en la Catedral el Oficio de Maitines y seguidamente celebró la Divina Liturgia Pontifical del Domingo de Ramos, al término de la cual bendijo y distribuyó a los fieles los ramos de olivo. Seguidamente, presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración en la Catedral, a las 13:00´ horas, de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid, al término de la cual bendijo y distribuyó a los fieles los ramos de olivos. Por la tarde, presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración en la Catedral del Oficio Sagrado del Esposo (Maitines de Lunes Santo).

10/04: Asistió en la Catedral a la celebración del Oficio Sagrado del Esposo (Maitines de Martes Santo).

11/04. Presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) a la celebración en la Catedral del Oficio Sagrado del Esposo (Maitines de Miércoles Santo).

12/04: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia de los Dones Presantificados del Miércoles Santo. Por la tarde, junto con los clérigos de la Catedral celebró el Sacramento del Óleo Santo.

13/04: Presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración en la Catedral de la Divina Liturgia de San Basilio Magno (“traditio”) por el Jueves Santo. Por la tarde, presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración en la Catedral del Oficio sagrado de la Santa Pasión o de los 12 Evangelios (Maitines de Viernes Santo).

14/04: Asistió en la Catedral a la celebración del Oficio Sagrado de las Grandes y reales Horas del Viernes Santo. Seguidamente, presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración de las Grandes y Solemnes Vísperas del Descendimiento de Cristo de la Cruz. Por la tarde, presidió en la Catedral la celebración del Oficio Sagrado del Epitafio (Maitines del Sábado Santo) y la procesión alrededor de la catedral del Epitafio sagrado.

15/04: Celebró en la Catedral la Divina Liturgia Pontifical de San Basilio Magno por el Descenso del Señor al Hades o "Primera Resurrección".

16/04: Por la noche tarde presidió en la Catedral la celebración respectivamente de los Oficios Sagrados de Medianoche, Resurrección y Maitines de la Santa Pascua, seguidos por la Divina Liturgia Pontifical del Santo y Gran Domingo de la Santa Pascua de Resurrección de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Al término de la Liturgia bendijo y distribuyó los huevos rojos pascuales y seguidamente bendijo en el jardín de la Catedral los tradicionales canastos de comida pascual de los fieles presentes. Por la mañana (9:00´ horas), celebró en la Catedral la Divina Liturgia Pontifical del Santo y Gran Domingo de la Pascua de Resurrección para nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid, al término de la cual bendijo en el jardín de la Catedral los tradicionales canastos de comida pascual de los fieles. Seguidamente, celebró, a las 11:00´ horas, el Oficio Sagrado de las Grandes y Solemnes Vísperas de la Santa Pascua o del Amor, en el curso de las cuales el Evangelio fue leído en 10 diversas lenguas.

21/04: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia por la Fiesta de la SSma. Madre de Dios Fuente Vivificante.

22/04: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia del Sábado Vigilia de la Pascua de los Difuntos y seguidamente presidió el Oficio Sagrado de Gran Conmemoración de los Difuntos. Por la tarde, asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo.

23/04: Presidió en la Catedral la celebración del Oficio de Maitines, seguido por la Divina Liturgia Pontifical del Domingo de Tomás o de "Antipascua", conocido en la tradición eslava oriental como "Pascua de los Difuntos", que este año coincidió con la Fiesta del Santo glorioso Gran Mártir Jorge el Triunfador y Taumaturgo. Seguidamente, asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00´ horas, a la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid, al término de la cual presidió al Oficio Sagrado de Gran Conmemoración de los Difuntos por la Fiesta de la Pascua de los Difuntos. Por la noche llegó a Oporto.

24/04: Celebró la Divina Liturgia Pontifical en el Templo de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de los SS. Apóstoles Pedro y Pablo en Cucujães (Oporto), en el curso de la cual ordenó al Diaconado al Subdiácono Iván Begmetuck, diplomado del Instituto Teológico Ortodoxo de Ivano-Frankivsk (Ucrania).

25/04: Celebró la Divina Liturgia Pontifical en el Templo de nuestra Parroquia arriba mencionada, en el curso de la cual ordenó al Presbiterado al Rvdo. Diácono P. Iván Begmetuck, destinado para nuestra recién fundada Parroquia Ortodoxa Ucraniana de la SSma. Trinidad en Faro (Portugal).

27/04: Presidió en los locales de nuestra Catedral la reunión ordinaria de los Obispos-Miembros de la Asamblea Episcopal Ortodoxa de España y Portugal.

29/04: Llegó a Constantinopla.

30/04: Concelebró, junto con Su Santidad el Patriarca Ecuménico Bartolomé I y otros Jerarcas miembros del Sacrosanto Sínodo del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, la Divina Liturgia Patriarcal y Sinodal, que según una antigua tradición constantinopolitana es celebrada en el "Katholikón" del Sagrado Monasterio Patriarcal y Estauropegial de la SSma. Madre de Dios Fuente Vivificante en Baluklí (Estambul) cada Domingo III de la Santa Pascua, Domingo de las Mujeres Portadoras de Mirra. Seguidamente, participó en el Refectorio del Monasterio en la comida comunitaria festiva.

sábado, 13 de mayo de 2017

Domingo de la Samaritana. Lecturas de la Divina Liturgia


Hech 11,19-30: Mientras tanto, los que se habían dispersado durante la persecución que se desató a causa de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, y anunciaban la Palabra únicamente a los judíos. Sin embargo, había entre ellos algunos hombres originarios de Chipre y de Cirene que, al llegar a Antioquía, también anunciaron a los paganos la Buena Noticia del Señor Jesús. La mano del Señor los acompañaba y muchos creyeron y se convirtieron. Al enterarse de esto, la Iglesia de Jerusalén envió a Bernabé a Antioquía. Cuando llegó y vio la gracia que Dios les había concedido, él se alegró mucho y exhortaba a todos a permanecer fieles al Señor con un corazón firme. Bernabé era un hombre bondadoso, lleno de Espíritu Santo y de mucha fe. Y una multitud adhirió al Señor. Entonces partió hacia Tarso en busca de Saulo, y cuando lo encontró, lo llevó a Antioquía. Ambos vivieron todo un año en esa Iglesia y enseñaron a mucha gente. Y fue en Antioquía, donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de «cristianos». En esos días, unos profetas llegaron de Jerusalén a Antioquía. Uno de ellos, llamado Agabo, movido por el Espíritu, se levantó y anunció que el hambre asolaría toda la tierra. Esto ocurrió bajo el reinado de Claudio. Los discípulos se decidieron a enviar una ayuda a los hermanos de Judea, cada uno según sus posibilidades. Y así lo hicieron, remitiendo las limosnas a los presbíteros por intermedio de Bernabé y de Saulo.

Jn 4,5-42: Llegó a una ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca de las tierras que Jacob había dado a su hijo José. Allí se encuentra el pozo de Jacob. Jesús, fatigado del camino, se había sentado junto al pozo. Era la hora del mediodía. Una mujer de Samaría fue a sacar agua, y Jesús le dijo: «Dame de beber». Sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos. La samaritana le respondió: «¡Cómo! ¿Tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?». Los judíos, en efecto, no se trataban con los samaritanos. Jesús le respondió: «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: «Dame de beber», tú misma se lo hubieras pedido, y él te habría dado agua viva». «Señor, le dijo ella, no tienes nada para sacar el agua y el pozo es profundo. ¿De dónde sacas esa agua viva? ¿Eres acaso más grande que nuestro padre Jacob, que nos ha dado este pozo, donde él bebió, lo mismo que sus hijos y sus animales?». Jesús le respondió: «El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed, pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna». «Señor, le dijo la mujer, dame de esa agua para que no tenga más sed y no necesite venir hasta aquí a sacarla». Jesús le respondió: «Ve, llama a tu marido y vuelve aquí». La mujer respondió: «No tengo marido». Jesús continuó: «Tienes razón al decir que no tienes marido, porque has tenido cinco y el que ahora tienes no es tu marido; en eso has dicho la verdad». La mujer le dijo: «Señor, veo que eres un profeta. Nuestros padres adoraron en esta montaña, y ustedes dicen que es en Jerusalén donde se debe adorar». Jesús le respondió: «Créeme, mujer, llega la hora en que ni en esta montaña ni en Jerusalén se adorará al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque esos son los adoradores que quiere el Padre. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad». La mujer le dijo: «Yo sé que el Mesías, llamado Cristo, debe venir. Cuando él venga, nos anunciará todo». Jesús le respondió: «Soy yo, el que habla contigo». En ese momento llegaron sus discípulos y quedaron sorprendidos al verlo hablar con una mujer. Sin embargo, ninguno le preguntó: «¿Qué quieres de ella?» o «¿Por qué hablas con ella?». La mujer, dejando allí su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente: «Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que hice. ¿No será el Mesías?». Salieron entonces de al ciudad y fueron a su encuentro. Mientras tanto, los discípulos le insistían a Jesús, diciendo: «Come, Maestro». Pero él les dijo: «Yo tengo para comer un alimento que ustedes no conocen». Los discípulos se preguntaban entre sí: «¿Alguien le habrá traído de comer?». Jesús les respondió: «Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envió y llevar a cabo su obra. Ustedes dicen que aún faltan cuatro meses para la cosecha. Pero yo les digo: Levanten los ojos y miren los campos: ya están madurando para la siega. Ya el segador recibe su salario y recoge el grano para la Vida eterna; así el que siembra y el que cosecha comparten una misma alegría. Porque en esto se cumple el proverbio: «Uno siembra y otro cosecha».Y o los envié a cosechar adonde ustedes no han trabajado; otros han trabajado, y ustedes recogen el fruto de sus esfuerzos». Muchos samaritanos de esta ciudad habían creído en él por la palabra de la mujer, que atestiguaba: «Me ha dicho todo lo que hice». Por eso, cuando los samaritanos se acercaron a Jesús, le rogaban que se quedara con ellos, y él permaneció allí dos días. Muchos más creyeron en él, a causa de su palabra. Y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú has dicho; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es verdaderamente el Salvador del mundo».