lunes, 27 de marzo de 2017

Nombramiento de S.E. Policarpo como miembro de una Comisión sinodal


En su sesión del martes 21 de marzo de 2017, el Santo y Sagrado Sínodo del Patriarcado Ecuménico, a propuesta de su Presidente el Patriarca Bartolomé I, nombró a Su Eminencia el Metropolita Policarpo de España y Portugal miembro de la Comisión Patriarcal y Sinodal para las Diócesis del Trono Ecuménico fuera de Turquía y las Misiones Ortodoxas.

Este nombramiento viene así a sumarse al que nuestro Metropolita recibió como miembro del Santo y Sagrado Sínodo para el período que va del 1 de marzo de 2017 al 28 de febrero de 2018.

¡Gloria a Dios por todo!

sábado, 25 de marzo de 2017

Visita de Mons. Antonio a nuestra Parroquia de Málaga (Andalucía)



En la mañana del sábado 25 de marzo de 2017 nuestra parroquia de Málaga tuvo el honor de recibir la visita de Monseñor Antonio, Metropolita de Europa Occidental y Central de la Iglesia Ortotoxa Búlgara.

Con la bendición de nuestro Metropolita Policarpo, Monseñor Antonio celebró el Bautismo de dos niños de una familia búlgara; el P. Arcipreste Tarás Petrunyak, Párroco de Málaga y Vicario Metropolitano para España Meridional, concelebró con él y le apoyó en todo lo necesario.

Al final del oficio, Monseñor Antonio elevó oraciones por nuestro Metropolita, por los niños recién bautizados y por todos los cristianos ortodoxos de Málaga.

Domingo de San Juan Clímaco. Lecturas de la Divina Liturgia


Heb 6,13-20: Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, como no podía jurar por alguien mayor que él, juró por sí mismo, diciendo: Sí, yo te colmaré de bendiciones y te daré una descendencia numerosa. Y por su paciencia, Abraham vio la realización de esta promesa. Los hombres acostumbran a jurar por algo más grande que ellos, y lo que se confirma con un juramento queda fuera de toda discusión. Por eso Dios, queriendo dar a los herederos de la promesa una prueba más clara de que su decisión era irrevocable, la garantizó con un juramento. De esa manera, hay dos realidades irrevocables –la promesa y el juramento– en las que Dios no puede engañarnos. Y gracias a ellas, nosotros, los que acudimos a él, nos sentimos poderosamente estimulados a aferrarnos a la esperanza que se nos ofrece. Esta esperanza que nosotros tenemos, es como un ancla del alma, sólida y firme, que penetra más allá del velo, allí mismo donde Jesús entró por nosotros, como precursor, convertido en Sumo Sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.

Mc 9,17-32: Uno de ellos le dijo: «Maestro, te he traído a mi hijo, que está poseído de un espíritu mudo. Cuando se apodera de él, lo tira al suelo y le hace echar espuma por la boca; entonces le crujen sus dientes y se queda rígido. Le pedí a tus discípulos que lo expulsaran pero no pudieron». «Generación incrédula, respondió Jesús, ¿hasta cuando estaré con ustedes? ¿Hasta cuando tendré que soportarlos? Tráiganmelo». Y ellos se lo trajeron. En cuanto vio a Jesús, el espíritu sacudió violentamente al niño, que cayó al suelo y se revolcaba, echando espuma por la boca. Jesús le preguntó al padre: «¿Cuánto tiempo hace que está así?». «Desde la infancia, le respondió, y a menudo lo hace caer en el fuego o en el agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten piedad de nosotros y ayúdanos». «¡Si puedes...!», respondió Jesús. «Todo es posible para el que cree». Inmediatamente el padre del niño exclamó: «Creo, ayúdame porque tengo poca fe». Al ver que llegaba más gente, Jesús increpó al espíritu impuro, diciéndole: «Espíritu mudo y sordo, yo te lo ordeno, sal de él y no vuelvas más». El demonio gritó, sacudió violentamente al niño y salió de él, dejándolo como muerto, tanto que muchos decían: «Está muerto». Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y el niño se puso de pie. Cuando entró a la casa y quedaron solos, los discípulos le preguntaron: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?». El les respondió: «Esta clase de demonios se expulsa sólo con la oración y el ayuno». Al salir de allí atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo supiera, porque enseñaba y les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará».

25/03 - La Anunciación de la Santísima Madre de Dios y Siempre Virgen María


La fiesta de la Anunciación es una de las primeras fiestas cristianas, y era celebrada ya en el siglo IV. Hay inclusive una pintura de la Anunciación, en las catacumbas de Priscila en la ciudad de Roma, que data del siglo II. El Concilio de Toledo en el año 656 la menciona, y el Concilio de Trullo en 692 dice que la Anunciación se celebraba durante la Gran Cuaresma.

El nombre griego, eslavo y árabe de la fiesta puede ser traducido como "las buenas noticias". Esto, por supuesto, se refiere a la Encarnación del Hijo de Dios y a la salvación que Él trae.

El relato de la Anunciación se encuentra en el Evangelio de San Lucas (1:26-38) que leemos en la Liturgia de hoy. El tropario describe a la fiesta como el "comienzo de nuestra salvación y la revelación del misterio eterno", porque en este día el Hijo de Dios se hace el Hijo del Hombre.

Hay dos componentes principales en la Anunciación: el mensaje en sí mismo, y la respuesta de la Virgen. El mensaje de la fiesta es el cumplimiento de la promesa de Dios de enviar un Redentor (Gen 3:15): "Y pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y su linaje: él te aplastará la cabeza, y tu le morderás el talón". Los Padres de la Iglesia entienden "tu linaje" como refiriéndose a Cristo. Los profetas dan a entender la venida del Redentor, pero el Arcángel Gabriel proclama ahora que la promesa está a punto de cumplirse.

Este texto bíblico, de hecho, se hace eco en la Liturgia de San Basilio: "Pues, al modelar al hombre tomando polvo de la tierra, y al honrarlo con Tu imagen, lo pusiste, oh Dios, en el Paraíso de dicha, prometiéndole una vida inmortal y el gozo de los bienes eternos si observaba Tus mandamientos. Pero cuando, seducido por la serpiente, Te desobedeció a Ti, el Dios verdadero que lo habías creado, y fue sometido a la muerte por sus propias transgresiones, lo expulsaste, oh Dios, en Tu justa sentencia, del Paraíso a este mundo, y lo devolviste a la tierra de la que fue tomado, preparándole ya la salvaciónpor la regeneración en la persona misma de Tu Cristo".

A diferencia de Eva, que fue engañada fácilmente por la serpiente, la Virgen no acepta inmediatamente el mensaje del ángel. En su humildad, no creía ser merecedora de estas palabras. El hecho de que ella le pidiera una explicación pone de manifiesto su sobriedad y prudencia. Ella cree en las palabras del ángel, pero no puede entender la forma en que se puede cumplir esto, porque el Ángel habla de algo que está más allá de la naturaleza.El icono de la fiesta muestra al Arcángel con un bastón en su mano izquierda, lo que indica su papel de mensajero. A veces, sus alas están hacia arriba, como para mostrar su rápido descenso desde el cielo. Su mano derecha se estira haciala Santísima Virgen en señal de entrega del mensaje.

La Virgen se representa de pie o sentada, por lo general con un ovillo de hilo o sosteniendo un pergamino en la mano izquierda. Su mano derecha se levanta para indicar su sorpresa ante el mensaje que está escuchando. Su cabeza está inclinada, mostrando su consentimiento y obediencia. El descenso del Espíritu Santo en ella es representado por un rayo de luz que sale de una pequeña esfera en la parte superior del icono, que simboliza el cielo. En un famoso icono del Sinaí, una paloma blanca se muestra en el rayo de luz.

La Anunciación cae siempre durante la Cuaresma, pero siempre se celebra con gran alegría. La Liturgia de San Juan Crisóstomo se celebra en este día, incluso si cae en los días de semana de la Cuaresma. Este es uno de los dos días de la Gran Cuaresma en el que se relaja el ayuno y el pescado está permitido (el Domingo de Ramos es el otro).


Fuente: Arquidiócesis de Buenos Aires y Toda la Argentina (Patriarcado de Antioquía y Todo el Oriente)

viernes, 24 de marzo de 2017

Participación de nuestra Metrópolis en un acto interreligioso en Valencia (Comunidad Valenciana)



El P. Archimandrita Demetrio (Sáez) asistió el jueves 23 de marzo de 2017 en representación de la Sacra Metrópolis de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico) a un acto interreligioso de oración en Valencia organizado por el Cardenal Arzobispo Antonio Cañizares.

Durante el acto, al que se sumaron representantes de la Generalitat Valenciana y del Ayuntamiento de Valencia, así como de otras instituciones del ámbito religioso, político, social y cultural, se intercalaron momentos de oración de cada uno de los participantes religiosos, con tiempos de música y de oración, en silencio, por la paz.

Cañizares aseguró que «las religiones no separan sino que unen en una plegaria común para que Dios nos conceda la unidad y la paz» y añadió que cerrar las fronteras por el terrorismo «sería una barbaridad»ya que «la libertad religiosa es la base de todos los derechos humanos», en referencia al atentado terrorista ocurrido en Londres.


El P. Demetrio, que es representante de nuestra Metrópolis en la Comisión Asesora de Libertad Religiosa del Ministerio de Justicia, ha subrayado que “la paz de Dios no es distinta a la paz del mundo y vale la pena consagrar la vida para buscarla y obtenerla” y “el hombre es responsable de su semejante y protector de su hermano, pero al sentimiento debe seguir la acción, por ello el Evangelio llama bienaventurados a los que trabajan por la paz”.

Riay Tatary, presidente de la Comisión Islámica de España, mostró su «condena y repulsa» ante el atentado en Londres e indicó que «hay un error al llamarlo terrorismo islamista o islámico porque es un terrorismo que no tiene apellido». Igualmente, definió la Oración por la Paz convocada por el cardenal Cañizares en Valencia como «un acto ya consolidado y hay una promesa entre todos de trabajar juntos por la paz y por la convivencia».


Moisés Bendahan, gran rabino de Madrid, en representación de las Comunidades Judías de España, explicó que «el Génesis comienza con la lucha entre hermanos pero al final se produce la reconciliación y todos los hermanos llegan a la paz y ésa es la esperanza que tenemos, para ello lo importante es hacer reinar nuestra naturaleza espiritual cuya dimensión más profunda es el amor altruista».


Fuente: Levante/propia

sábado, 18 de marzo de 2017

Domingo de la Veneración de la Santa Cruz (Estauroprosquinesis). Lecturas de la Divina Liturgia


Heb 4,14-5,6: Y ya que tenemos en Jesús, el Hijo de Dios, un Sumo Sacerdote insigne que penetró en el cielo, permanezcamos firmes en la confesión de nuestra fe. Porque no tenemos un Sumo Sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades; al contrario él fue sometido a las mismas pruebas que nosotros, a excepción del pecado. Vayamos, entonces, confiadamente al trono de la gracia, a fin de obtener misericordia y alcanzar la gracia de un auxilio oportuno. Todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres y puesto para intervenir en favor de los hombres en todo aquello que se refiere al servicio de Dios, a fin de ofrecer dones y sacrificios por los pecados. El puede mostrarse indulgente con los que pecan por ignorancia y con los descarriados, porque él mismo está sujeto a la debilidad humana. Por eso debe ofrecer sacrificios, no solamente por los pecados del pueblo, sino también por los propios pecados. Y nadie se arroga esta dignidad, si no es llamado por Dios como lo fue Aarón. Por eso, Cristo no se atribuyó a sí mismo la gloria de ser Sumo Sacerdote, sino que la recibió de aquel que le dijo: "Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy". Como también dice en otro lugar: "Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec".

Mc 8,34-9,1: Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con sus santos ángeles». Y les decía: «Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de haber visto que el Reino de Dios ha llegado con poder».

miércoles, 15 de marzo de 2017

El Patriarcado Ecuménico celebrará oficios en Ankara (Turquía) gracias a la hospitalidad de la Iglesia Católica


A partir de este mes de marzo de 2017, un archimandrita del Patriarcado Ecuménico celebrará una vez al mes la Divina Liturgia para sus fieles que viven en Ankara, y lo hará gracias a la hospitalidad fraterna de la iglesia católica de la capital turca, dedicada a Santa Teresa del niño Jesús. Así lo han referido fuentes oficiales del Patriarcado Ecuménico consultadas por la Agencia Fides.

Hasta ahora, las pocas liturgias ortodoxas celebradas en Ankara eran realizadas en los locales de las embajadas. A partir de ahora, al menos una vez al mes el Archimandrita Besarión irá a la capital turca y celebrará los misterios divinos para los fieles de diferentes países residentes en Ankara. El archimandrita Besarión habla ruso, y en las liturgias divinas que celebrará podrán participar académicos, estudiantes, trabajadores y empleados de las embajadas de países con mayoría ortodoxa.


Fuente: www.news.va

martes, 14 de marzo de 2017

14/03 - Santos Rodrigo y Salomón, Mártires


San Rodrigo fue martirizado durante la persecución del emir Mohamed I, hijo de Abderramán II.

Había nacido junto a la ciudad de Egabro, llamada posteriormente Cabra, y cursó sus estudios eclesiásticos en Egabro, donde fue ordenado sacerdote.

Rodrigo tenía dos hermanos, uno musulmán y otro mal cristiano que prácticamente había abandonado su fe. Una noche, los dos hermanos tuvieron un altercado y se acaloraron tanto que llegaron a las manos; Rodrigo se apresuró a separarlos y, al punto, ellos se volvieron contra él y lo golpearon hasta dejarlo sin sentido. El mahometano lo puso sobre una camilla e hizo que lo llevaran por las calles, en tanto que él caminaba a su lado, proclamando a voces que Rodrigo había apostatado y que deseaba que se le reconociera públicamente como mahometano antes de morir. En cuanto se presentó la oportunidad, Rodrigo logró huir.

Poco después, su hermano el mahometano se lo encontró en las calles de Córdoba, y acto seguido se precipitó sobre él, lleno de odio, y lo llevó a rastras ante el "kadi" acusándole de haber vuelto a la fe cristiana después de haberse declarado él mismo mahometano. Pese a las negativas de Rodrigo, el "kadi" no le creyó y mandó que le encerraran en un siniestro calabozo.

Por la misma causa estaba en la cárcel un cristiano mozárabe de nombre Salomón. Los dos se alentaban mutuamente durante su largo y tedioso encierro, con el cual el "kadi" esperaba acabar con su constancia. A las promesas con las que el "kadi" quiere atraerlos, Rodrigo responde: «Haz propuestas así a quienes buscan antes conveniencias de esta tierra que felicidad eterna; nosotros solo vivimos en Jesucristo, y morir por Él es la mejor ganancia». Finalmente, el "kadi" los condenó a morir decapitados.

Una contestación similar, consignada por San Eulogio, encuentran en San Rodrigo las amenazas del cadí: «No intentes luchar con nuestra alma y superar nuestro espíritu, firme en la confesión; a más furor en el tormento, más feliz gloria nos deparas».

Y el 13 de marzo del año 857, los santos Rodrigo y Salomón aprestan sus cuellos a la cimitarra con tanta firmeza como alegría. El calendario hispanomozárabe, sin embargo, los conmemora el 14 de marzo.

San Eulogio, que vio los cadáveres de Rodrigo y Salomón expuestos en la orilla del río, notó que los guardias arrojaban a la corriente los guijarros teñidos con la sangre de los mártires para que la gente no los recogiera y los conservara como reliquias.


lunes, 13 de marzo de 2017

"Recibir a Dios por la oración. En honor de San Gregorio Palamás"



… y nos hizo merced de preciosas y ricas promesas para hacernos así partícipes de la divina naturaleza (2 Pedro1,4a)

El eminente obispo de Tesalónica, renovador de la mística y el monaquismo ortodoxo habrá de volverse no sólo una fuente, sino un océano en la renovación espiritual cristiana de nuestro tiempo también. El “Heraldo de la Gracia” nos invita a los cristianos del siglo XXI a volver nuestra mirada hacia lo esencial de nuestra fe: el deseo de Cristo que cada uno de sus discípulos, miembros de su Santa Iglesia, lleguen a ser habitación y unidad con la Santísima Trinidad por la gracia (cf. Jn caps. 14-17; 17,21).

San Gregorio Palamás la define así: “La gracia divina es aquella energía de Dios por medio de la cual Él desciende benévolamente para salvar a todos aquellos que son encontrados dignos de ser transfigurados en Cristo en el Espíritu” (Sygrámmata II, 402).
Por lo cual la recepción de la gracia divina equivale a recibir a Dios mismo, ¿mediante qué camino o forma? El mismo Santo dice lo siguiente: “No hay otro medio para obtener su misericordia que la unión. Uno se une a Dios compartiendo, en la medida de lo posible, las mismas virtudes, por ese comercio de súplica y de unión que se establece en la oración.” (Sobre la oración y sobre la pureza del corazón, 1, en la Filocalia)

De la misma forma que la amistad y el amor pueden hacer que dos personas diversas se vuelvan homogéneas en muchas facetas de su vida, San Gregorio Palamás, haciendo eco de las enseñanzas del Evangelio y de los Santos Padres, hace que nuevamente tomemos conciencia de la esencia y vocación del ser humano: la comunión con Dios, la unión con Él. Esta familiaridad con Dios nos hace receptores de su gracia y de sus virtudes, o, como lo dijo San Pedro Apóstol, partícipes de la naturaleza divina (2P 1,4). Y esta unión se cultiva recibiendo a Dios en gracia, no en el pecado, puesto que Él continúa saliendo al encuentro de cada hombre y mujer, como lo hizo al principio de la creación, en el Jardín del Edén, cuando solía hablar al hombre y a su esposa cuando estaban en gracia, pero que, luego de la caída, estos huyeron de su presencia (cf. Gn 3,8-10). A este “diálogo” con Dios los Santos Padres le llaman “oración”, y a ésta apunta como dirección única el camino de la unión con Dios, de acuerdo a San Gregorio Palamás, puesto que ella nos permite compartir las virtudes, la vida y la súplica con Dios, a quien, por reconocerle quien es, hace ganar mucha humildad en quien lo recibe, puesto que, como lo dice nuestro Padre San Juan Crisóstomo “el sumo bien está en la plegaria y en el diálogo con Dios, porque equivale a una íntima unión con él.” (Homilía 6 sobre la oración) La énosis(unión) con Dios, ya proclamada por el Pseudo-Dionisio Areopagita (cf. Sobre la Jerarquía Eclesiástica I,3), tiene un camino seguro en la oración, puesto que la comunicación y contacto continuo con Dios nos dispone a recibir su gracia, la cual tiene como objetivo “dar fruto” (cf. Jn 15,1 ss) en las buenas obras, la limosna, el amor a los pobres, como lo recomienda nuestro Padre San Basilio, el ayuno y toda clase de virtudes.

Lo anterior conlleva a una renuncia del pecado, puesto que añade San Gregorio Palamás: “Un espíritu ligado a las pasiones no podría pretender la unión divina.” (ibíd.) El tiempo cuaresmal que vivimos debe ser un tiempo de preparación a la Pascua, al paso de la esclavitud a la libertad, en donde nuestro nuevo Moisés, Nuestro Salvador Jesucristo, nos libera de la esclavitud del pecado, y nos hace pasar, por la gracia y el bautismo, hacia la vida nueva de hijos de Dios. Esa vida de libertad es incompatible con el pecado y las pasiones, las cuales, con el auxilio divino, deben ser alejadas de nuestra vida.

Excedería a un breve artículo reflexionar sobre la doctrina mística de San Gregorio Palamás, pero lo importante es guardar en nuestras almas lo esencial: estamos llamados a la unión divina, y la plegaria y la oración se vuelven el camino de esta unión. Ofrezcámonos a Dios como víctimas vivas, agradables a Él, puesto que éste es, como dice San Pablo Apóstol, nuestro culto razonable (cf. Rm 12,1).

Encomendamos a los Santos Apóstoles y Mártires, y a la intercesión de San Gregorio Palamás a nuestro Patriarca Bartolomé y al Arzobispo Policarpo.



Miguel Alberto Solís

San Salvador, 13 de marzo de 2017

sábado, 11 de marzo de 2017

Domingo de San Gregorio Palamás. Lecturas de la Divina Liturgia


Heb 1,10-2,3: Le dice: “Tú, Señor, al principio fundaste la tierra, y el cielo es obra de tus manos. Ellos desaparecerán, pero tú permaneces. Todos se gastarán como un vestido y los enrollarás como un manto: serán como un vestido que se cambia. Pero tú eres siempre el mismo, y tus años no tendrán fin”. ¿Y a cuál de los ángeles dijo jamás: “Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies”? ¿Acaso no son todos ellos espíritus al servicio de Dios, enviados en ayuda de los que van a heredar la salvación? Por eso, nosotros debemos prestar más atención a lo que hemos escuchado, no sea que marchemos a la deriva. Porque si la Palabra promulgada por medio de los ángeles tuvo plena vigencia, a tal punto que toda transgresión y desobediencia recibió su justa retribución, ¿cómo nos libraremos nosotros, si rehusamos semejante salvación? Esta salvación, anunciada en primer lugar por el Señor, nos fue luego confirmada por todos aquellos que la habían oído anunciar.

Mc 2,1-12: En aquel tiempo, Jesús Entró de nuevo en Cafarnaún; al poco tiempo, había corrido la voz de que estaba en casa. Se agolparon tantos que ni siquiera ante la puerta había ya sitio, y Él les anunciaba la Palabra. Y Le vinieron a traer a un paralítico llevado entre cuatro. Al no poder presentárselo a causa de la multitud, abrieron el techo encima de donde Él estaba y, a través de la abertura que hicieron, descolgaron la camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: “Hijo, tus pecados te son perdonados”. Estaban allí sentados algunos escribas que pensaban en sus corazones: “¿Por qué éste habla así? Está blasfemando. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?”. Pero al instante, conociendo Jesús en Su Espíritu lo que ellos pensaban en su interior, les dijo: “¿Por qué piensan así en sus corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’, o decir: ‘Levántate, toma tu camilla y anda’? Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados --dice al paralítico--: ‘A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa’.” Se levantó y, al instante, tomando la camilla, salió a la vista de todos, de modo que todos quedaban  asombrados y glorificaban a Dios diciendo: “Jamás vimos cosa parecida.”

viernes, 10 de marzo de 2017

Domingo de la Ortodoxia en la Catedral de Madrid



Como es sabido, el primer Domingo de la Santa y Gran Cuaresma está dedicado a la victoria de la fe ortodoxa contra la gran herejía del iconoclasmo. En la Iglesia Catedral de la Sacra Metrópolis Ortodoxa de España y Portugal fueron celebrados el Oficio de Maitines y la Divina Liturgia Pontifical de San Basilio el Grande por parte del Eminentísimo Metropolita Policarpo de España y Portugal, teniendo como concelebrantes a los Arciprestes Dimitri, Veniamín e Iván.

Al término de la Liturgia tuvo lugar la procesión de los iconos sagrados alrededor de la Catedral, y de vuelta en el Templo el Metropolita ha leído parte del Gran Synodikón de la Ortodoxia (ver abajo) y ha explicado brevemente qué significa desde el punto de vista teológico la palabra griega "orto-doxia", exhortando paternamente todos los numerosos fieles presentes, provenientes de varias naciones, a conservar vigorosamente este inestimable tesoro que poseen, es decir, la santa fe ortodoxa católica, sobre todo aquí en la Diáspora y especialmente en el difícil y particular territorio de la Península Ibérica, no olvidando referirse a las persecuciones de nuestros hermanos cristianos ortodoxos en Siria e Irak.

El Metropolita presidió también la procesión de los iconos sagrados al término de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid, que es celebrada en la Catedral cada Domingo a las h. 13:00.

TEXTO DEL GRAN SYNODIKÓN DE LA ORTODOXIA

Tal como vieron los Profetas; tal como enseñaron los Apóstoles; tal como recibió la Iglesia; tal como dogmatizaron los Doctores; tal como acordó el Universo; tal como resplandeció la Gracia; tal como se mostró la Verdad; tal como se desterró la falsedad; tal como habló con franqueza la Sabiduría; tal como Cristo premió: Así entendemos, así decimos, así proclamamos a Cristo nuestro Dios verdadero, y honramos a sus Santos con palabras, con escritos, con el pensamiento, con sacrificios, en los Templos y en las Imagines. A Él le adoramos y veneramos como Dios y Señor y honramos a Sus Santos y les rendimos devoción por la relación que tienen con Él como auténticos servidores Suyos. Esta es la fe de los Apóstoles, esta es la fe de los Padres, esta es la fe de los Ortodoxos, esta es la fe que sostuvo el Universo. Por tanto aclamamos fraternamente, a los Heraldos de la fe, a la gloria y honor de esa fe por la cual lucharon, y decimos: Que sea eterna la memoria de los devotos Emperadores, Defensores de la Ortodoxia, de los Santos Patriarcas, Obispos, Doctores, Mártires y Confesores. Imploramos a Dios ser enseñados y fortalecidos por las hazañas y enseñanzas de estos que lucharon por su fe hasta la muerte, y ser imitadores de su bondad hasta el final, y ser dignos de sus intercesiones. Por la misericordia y la gracia del Primer Gran Sumo Sacerdote Jesucristo nuestro Dios verdadero, por la intercesión de nuestra gloriosa Señora la Madre de Dios y siempre Virgen María, de los Ángeles y de todos los Santos. Amén.

Participación de S.E. Policarpo en un acto de la Universidad Católica de Murcia (UCAM)


Los días 7 y 8 de marzo de 2017 Su Eminencia Policarpo, Arzobispo-Metropolita de España y Portugal y Exarca del Mar Mediterráneo, participó en las XVI Jornadas Internacionales de Caridad y Voluntariado, dedicadas a la Formación de Agentes en Pastoral Socio-Caritativa, organizadas por la Universidad Católica de Murcia (UCAM). Al acto también asistieron representantes de otras confesiones cristianas.

En la tarde del día 7, Su Eminencia Policarpo participó en una mesa redonda con el título 'La aportación de la teología ortodoxa al desarrollo humano'. En la mañana del día 8, Su Eminencia visitó la Real Basílica-Santuario de la Vera Cruz, en la localidad de Caravaca de la Cruz, donde veneró el 'lignum Crucis' que allí se custodia (lo que constituyó un hecho histórico al tratarse de la primera visita de un Arzobispo ortodoxo a este lugar santo), y por la tarde participó en un encuentro ecuménico en la Parroquia de San Francisco, donde ofreció a los asistentes una breve meditación acerca de Isaías 58,5-11.


Fotografía: UCAM

Memoria de actividades de S.E. Policarpo en el mes de febrero de 2017


01/02: Fue entrevistado por un equipo del Canal Televisivo Griego “Alfa” en visita de trabajo en Madrid. Por la tarde asistió en la Catedral a la celebración de las Grandes Vísperas Solemnes por la Fiesta de la Presentación del Señor.

02/02: Asistió en la Catedral a la celebración del Oficio de Maitines y de la Divina Liturgia con ocasión de la gran Fiesta litúrgica de la Presentación de Nuestro Señor en el Templo.

04/02: Asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo.

05/02: Presidió en la Catedral la celebración del Oficio de Maitines, seguido por la Divina Liturgia Pontifical del I Domingo del Triodio, Domingo del Publicano y el Fariseo. Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00 horas, de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid.

08/02: Recibió en la Catedral a un grupo de diez (10) hermanas de la Orden de las “Hermanitas de Jesús”.

10/02: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia por la Fiesta del Santo Hieromártir Caralampio el Taumaturgo. A continuación recibió en su despacho al Rvdmo. Arcipreste Osios, Párroco de Alicante, con el cual trató cuestiones de trabajo. 

12/02: Celebró la Divina Liturgia del II Domingo del Triodio, Domingo del Hijo Pródigo, en el Templo de nuestra Parroquia Ortodoxa Griega de Valencia.

13/02: Bendijo en los locales de la Embajada Griega en Madrid la tradicional Torta de San Basilio (Vasilópita) con ocasión del inicio del nuevo año civil.

14/02: Celebró la Divina Liturgia Pontifical del Martes de la II Semana del Triodio en el Templo de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de San Nicolás en Aveiro (Portugal).

15/02: Celebró la Divina Liturgia Pontifical con ocasión de la Fiesta de la Presentación del Señor en el Templo según el calendario juliano en el Templo de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de San Pantaleón Gran Mártir en Oporto (Portugal). En el curso de la Divina Liturgia fue recibido oficialmente en la jurisdicción de nuestra Sacra Metrópolis el Rvdmo. Arcipreste Andriy Chornous, destinado como Párroco de nuestra nueva Parroquia Ortodoxa Ucraniana de los SS. Isapóstoles Cirilo y Metodio en Funchal, capital de la Isla de Madeira (Portugal).

17/02: Junto con los clérigos de la Catedral celebró el Sacramento del Óleo Santo.

18/02: Presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración en la Catedral de la Divina Liturgia con ocasión del Sábado de los Difuntos antes de la Santa y Gran Cuaresma de Pascua, y seguidamente celebró el Oficio Sagrado de Gran Conmemoración de los Difuntos. Por la tarde asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo.

19/02: Presidió desde el Trono Episcopal (jorostasía) la celebración en la Catedral del Oficio de Maitines y  de la Divina Liturgia Pontifical del III Domingo del Triodio, Domingo de Carnaval. Seguidamente celebró en la Catedral, a las 13:00 horas, la Divina Liturgia Pontifical para nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid, que festejaba en este Domingo también la Fiesta de la Presentación en el Templo del Señor según el calendario juliano (15/02), muy popular en Ucraniana Occidental y conocida como "Fiesta de la Candelaria" o de las Velas. Al término de la Liturgia presidió la celebración del Oficio de Gran Conmemoración de los Difuntos, con ocasión del Sábado de los Difuntos (18/02), y seguidamente, en el jardín de la Catedral, presidió la celebración del Oficio de Bendición del Agua, con la cual bendijo las velas que portaban en su mano los fieles con ocasión de dicha Fiesta.

22/02: Recibió en su despacho al Rvdmo. Archimandrita Christódoulos, Párroco de nuestra Parroquia Ortodoxa Griega de San Nectario Taumaturgo en Barcelona y Vicario Metropolitano para España Oriental y Andorra, con el cual trató cuestiones de trabajo.

23/02: Celebró en la Catedral la Divina Liturgia Pontifical con ocasión de la Fiesta del Santo Hieromártir Policarpo, Obispo de Esmirna, su Onomástica, seguida por un refrigerio en los locales de la Catedral.

25/02: Asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo.

26/02: Presidió en la Catedral la celebración del Oficio de Maitines, seguido por la Divina Liturgia Pontifical del IV Domingo del Triodio, Domingo del Perdón. Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las 13:00 horas, de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid, al término de la cual leyó la Oración de San Efrén el Siro y del Perdón y presidió el Oficio Sagrado de Conmemoración de los Difuntos.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Reunión del Patriarca Ecuménico con una delegación del CCEE


En Estambul, la antigua ciudad cristiana de Constantinopla-Bizancio, se reunía el pasado domingo 5 de marzo el cardenal Angelo Bagnasco, presidente del CCEE (Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa) con el Patriarca Ecuménico Bartolomé en la sede patriarcal del Fanar. El encuentro se celebró en la Catedral de San Jorge en el Fanar, presidida por el propio Patriarca, al finalizar la celebración litúrgica que en ese día conmemora el domingo de la Ortodoxia, cuando la Iglesia Ortodoxa recuerda, en el primer domingo de Cuaresma, la restauración de los iconos sagrados en la Basílica de Santa Sofía en 843 después del final de la crisis iconoclasta.

También estuvieron presentes en el Fanar, como miembros de la delegación de la CCEE, el Cardenal Péter Erdő, Arzobispo de Esztergom-Budapest, ex Presidente de la CCEE (2006-2016), y Monseñor Duarte da Cunha, Secretario General de la CCEE.

Después de la celebración litúrgica, el Patriarca recibió a los dos cardenales, testimoniando el deseo de trabajar junto al nuevo Presidente de la CCEE y recordando el buen resultado de la colaboración realizada hasta ahora con los PECO, especialmente a través de la realización del Foro Católico- . “Cogemos impulso e inspiración con esta colaboración”, dijo el Patriarca. “Hoy más que nunca, nuestras Iglesias están llamadas a defender los principios cristianos y unirse frente a los desafíos y amenazas sin precedentes contra el cristianismo”. Según el patriarca Bartolomé, es necesario promover un ethos, construir puentes y descubrir nuevas formas de evangelización en el escenario europeo.

Por su parte, el cardenal Bagnasco agradeció al patriarca ecuménico su invitación y se mostró convencido de la necesidad de proseguir una laboriosa y fructífera colaboración a través del Foro Católico-Ortodoxo Europeo.

La unanimidad en torno a la necesidad urgente de seguir la reflexión y el compromiso común se concretó en la decisión conjunta de celebrar un sexto Foro católico-ortodoxo europeo durante 2018.

Por la noche, la delegación se reunió con el Presidente de la Conferencia Episcopal de Turquía, Mons. Lévon Zékiyan, Arzobispo de la Archieparquía de de Estambul.

En la mañana del lunes 6 de marzo, tras la celebración de la Misa en la Catedral del Espíritu Santo de Estambul, la delegación se reunió con el Vicario Apostólico Latino, Su Excelencia Monseñor Rubén Tierrablanca González y el Vicario Apostólico de Anatolia, Mons. Paolo Bizzeti SJ.

Información adicional

El Foro Ortodoxo-Católico Europeo surge del deseo de discutir cuestiones antropológicas, pastorales y culturales de importancia crucial para el presente y el futuro de la humanidad en Europa y en el mundo entero con el fin de ayudar a definir posiciones comunes sobre aspectos sociales, políticos, morales Y asuntos económicos y no aborda temas doctrinales teológicos, que son tratados en otros niveles. El Foro no sustituye en absoluto a la Comisión Internacional Conjunta para el Diálogo Teológico entre la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Ortodoxa que ha estado trabajando desde 1980.

El Primer Foro Ortodoxo-Católico Europeo se celebró en Trento (Italia) del 11 al 14 de diciembre de 2008 bajo el lema: La familia: un bien para la humanidad. El Segundo Foro tuvo lugar en la isla griega de Rodas, Grecia en 2010 (18-22 de octubre) bajo el tema: Relaciones Iglesia-Estado. El Tercer Foro tuvo lugar en Lisboa, Portugal en 2012 (5-8 de junio) bajo el tema: La crisis económica y la pobreza. Desafíos para la Europa de hoy. Y el Cuarto Foro se celebró en Minsk, Bielorrusia, en 2014 (del 2 al 6 de junio) bajo el tema: Religión y diversidad cultural: desafíos para las iglesias cristianas en Europa. La Acta de las anteriores Reuniones de Foros ha sido publicada en cuatro volúmenes por Editrice Dehoniane en la serie Oggi e Domani.


Fuente: Agencia SIC

martes, 7 de marzo de 2017

DISCURSO CATEQUÉTICO PARA O INÍCIO DO TEMPO DA SANTA E GRANDE QUARESMA




 
PROTOCOLO Nº 118

DISCURSO CATEQUÉTICO PARA O INÍCIO DO TEMPO DA SANTA E GRANDE QUARESMA
† BARTOLOMEU PELA GRAÇA DE DEUS ARCEBISPO DE CONSTANTINOPLA-NOVA ROMA E PATRIARCA ECUMÊNICO
A TODA A PLENITUDE DA IGREJA A GRAÇA E A PAZ DE NOSSO SENHOR E SALVADOR JESUS CRISTO E, DE NOSSA PARTE, ORAÇÃO, BÊNÇÃO E PERDÃO.

Amados irmãos e Filhos abençoados no Senhor,

Pela graça e misericórdia de Deus, entraremos, a partir de amanhã, no tempo da Santa e Grande Quaresma, período apropriado para a conversão da alma humana, da nossa própria alma ao Senhor.

É este um tempo de permanente recolhimento diante do mistério de Deus que se desdobra dia a dia, isto é, ante o próprio mistério da salvação do gênero humano. E, sendo a oportunidade em que se oferece o santo jejum, este período se reveste de uma característica toda particular: o arrependimento e a sobriedade da alma que, especialmente neste tempo cheio de santos propósitos, é chamada à santidade, a tomar consciência das coisas transitórias e temporais, avançando gradualmente para as mais elevadas, superiores e espirituais.

André de Creta, no Grande Cânone de sua autoria, fala de modo pertinente e sintético, a si próprio e a toda alma atormentada pelas tentações e preocupações desta vida presente. O santo, consciente do peso da alma humana ferida pelo pecado, clama em agonia: «Alma minha, alma minha, por que dormes?». Este clamor conduz à tomada de consciência da futilidade e do indescritível temor pelo final da vida nesta terra: o fim está próximo, e serás (alma minha) presa da perturbação. Ante o fim inesperado da vida que se aproxima como um ladrão na noite, o Luminar de Creta chama a si mesmo e a toda alma ferida e perpassada pelo medo e pela insegurança: «Arrepende-te, pois, a fim de que, o Cristo, presente em toda parte e que tudo plenifica, tenha piedade de ti».

Durante este tempo de penitência que se abre diante de nós, o ensinamento e a voz patrística ortodoxa nos chama a cada um de nós a tomar consciência de «quem somos, onde estamos e para onde vamos», isto é, para onde espiritualmente nos dirigimos; a perceber a frivolidade desta vida efêmera e a nos arrepender de todas as transgressões praticadas, «em consciência e/ou ignorância, voluntária e/ou involuntariamente, por palavras e/ou ações, em todos os sentidos»; a nos arrepender de não ter agido de acordo com o Evangelho e a lei da graça do Cristo, mas segundo a nossa própria vontade. Só então encontraremos a misericórdia e a graça d’Aquele que «perscruta as profundezas dos corações humanos, e conhece todos os seus pensamentos e segredos; e não nos serão imputados os pensamentos que nos levaram a realizar obras vãs e inúteis.

A luta que se abre diante de nós é medida de acordo com a nossa capacidade de sobriedade e de arrependimento, isto é, de nossa metanoia. Através da metanoia, ou seja, de uma clara consciência de nosso estado, e por meio da confissão, nossa vida é coroada com a remissão dos pecados, a comunhão do Espírito Santo e a plenitude do reino dos céus». O arrependimento se identifica com a consciência da pessoa que se converte (Cf. 2 Cor 1,12 e Rm 2,15). A consciência é um dom de Deus.

Irmãos e filhos no Senhor,

Como cristãos ortodoxos, somos chamados a viver este período da Santa e Grande Quaresma como um tempo de sobriedade, de consciência e de arrependimento, como um momento de eternidade de nossa identidade ortodoxa. Quer dizer, somos chamados a viver e a conviver com Cristo, viver eclesiológica e espiritualmente. Pois que, somente na vida em Cristo nossa consciência pode chegar ao arrependimento e a nos elevar ao lugar da verdadeira e real liberdade e dos juízos infalíveis de nosso repouso e de nossa redenção.

Durante o início deste período bendito, o Patriarca Ecumênico e a Santa e Grande Igreja de Cristo visitam a cada a alma cristã ortodoxa, sobrecarregada e desconsolada pelo fardo dos valores, prazeres e gozos da carne e deste mundo, que caminham e oram juntos ao «Rei dos reis e Senhor dos senhores, que vem para sacrificar-se e oferecer-se como alimento aos fiéis»: torna-nos dignos, ó Senhor, a todos os fiéis ortodoxos, da paz e da contrição de coração, para que atravessemos este período santo que se inicia «sendo a todos gratos, de modo que, após terminar valorosamente a corrida, cheguemos ao soberano dia da tua ressurreição e, com alegria, portando a coroa da glória, te louvemos sem cessar» (Poema de Teodoro, Triodion).

Abençoando-vos paternalmente, filhos amados e fiéis da Igreja-Mãe, unidos convosco em oração e súplica, invocamos sobre todos a potência da Venerável e Vivificante Cruz, das intercessões da Virgem Mãe de Deus, dos santos Anjos e de todos os Santos, para que todos sejamos dignos de nossa vocação e vida ortodoxa, e desfrutemos, da mesma forma, das delícias e da glória da ressurreição do Senhor, a quem pertence toda glória, honra, poder e ação de graças, pelos séculos dos séculos. Amém.

Santa e Grande Quaresma de 2017

Bartolomeu de Constantinopla
Fervoroso suplicante diante de Deus, por todos vós.


Tradução para o portugués: Hieromonges André e Pavlos

domingo, 5 de marzo de 2017

Domingo de la Ortodoxia. Evangelio de la Divina Liturgia


Jn 1,43.51: En aquél tiempo Jesús determinó encaminarse a Galilea y en el camino encontró a Felipe y le dijo: «Sígueme.» Era Felipe de Betsaida, patria de Andrés y de Pedro. Felipe halló a Natanael, y le dijo: «Hemos encontrado a Aquél de quien escribió Moisés en la Ley y anunciaron los profetas: Jesús el hijo de José, el de Nazaret.» Le respondió Natanael: «¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno?» Le dijo Felipe: «Ven y verás.» Vio Jesús venir hacia sí a Natanael, y dijo de él: «He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño.» Le dijo Natanael: « ¿De dónde me conoces?» Le respondió Jesús: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.» Al oír esto Natanael, le dijo: « Rabbí, Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Rey de Israel.» Le replicó Jesús: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que éstas verás.» Y le añadió: «En verdad, en verdad les digo: verán abierto el cielo, y a los ángeles de Dios subir y bajar sirviendo al Hijo del hombre.».

viernes, 3 de marzo de 2017

03/03 - Santos Emeterio y Celedonio, Mártires


La fuente más antigua que habla de estos dos mártires es el poeta Prudencio en el siglo IV, el cual, en el primer libro del Peristefanon, dice que en su tiempo no existían las actas del martirio porque estas habían sido destruidas a fin de que no existiese constancia alguna del mismo.
 Bien es verdad que el emperador Diocleciano, a inicios del siglo IV ordenó quemar los códices antiguos a fin de que no quedara constancia que sirviera de propaganda a los cristianos, pero quizás la razón aducida por Prudencio sea una excusa para explicar la falta de noticias ciertas sobre estos dos mártires. Sin embargo, por referencias orales, el poeta hace saber que los dos santos eran soldados, que abandonaron la milicia para seguir a Cristo y que fueron decapitados en una ciudad de la Hispania romana (de la que Prudencio no dice el nombre), pero que la llama “nuestra ciudad”. 
Cuenta además que durante la ejecución de la sentencia sobrevino el prodigio de que el anillo de uno y el pañuelo del otro volaran hacia el cielo, cosa que vio toda la muchedumbre que estaba presente. Sigue diciendo Prudencio que el sepulcro de los dos mártires era muy visitado y que en él se obraban milagros.

De estas sucintas notas se pueden deducir que los santos Emeterio y Celedonio padecieron martirio a finales del siglo III, durante la persecución contra los militares cristianos por parte de Galerio. Galerio ordenó matar a todos los soldados cristianos. Aunque Prudencio no cita el nombre de la ciudad en la que fueron martirizados, San Gregorio de Tours en el siglo VI, dice que el sepulcro estaba en la catedral de Calahorra (La Rioja). Esta noticia es confirmada por el Martirologio Jeronimiano que conmemora a estos dos santos el día 3 de marzo, cosa que asimismo hace el Calendario de la Iglesia Mozárabe, el Martirologio Romano y los demás martirologios históricos.

Pero la difusión del culto de estos dos santos trajo consigo un cierto enriquecimiento en cuanto a datos biográficos sobre ellos. Como se sabía que habían sido soldados pues lo dice Prudencio, se creyó que quizás fuesen legionarios y por una curiosa asociación de ideas, es por lo que se les llegó a atribuir relación con la ciudad de León, ya que allí, en León, existieron legiones romanas. Esto ya se dice en una homilía escrita en el siglo VIII en la cual, su autor confiesa cándidamente que no se explica cómo desde León pudieron irse a Calahorra estando esta ciudad tan lejos.

Pero la tradición siguió creciendo y así, una vez que los relacionaron con León, se dio un paso más. Como en León era venerado San Marcelo mártir de Tánger y se dice que San Marcelo tuvo doce hijos mártires, se llegó a decir que estos santos eran hijos de San Marcelo y hermanos entre sí.
 Los hagiógrafos antiguos tenían la costumbre de agrupar mediante relaciones familiares a los santos venerados en un mismo lugar y de ahí que se malinterpretase la mención de Prudencio que los llama: “mártires, hermanos en la fe”. Por eso se dice que ellos eran hermanos. Siguió creciendo por tanto la tradición y ya esta nueva ampliación de la misma la encontramos en el cronista Lucas de Tuy que vivió en el siglo XIII.

Lo que está claro es que los santos Emeterio y Celedonio son dos santos históricos, mártires, patronos de Calahorra, están sepultados en su catedral y en la ciudad se dice que en el arenal del río Cidacos fueron martirizados mediante decapitación.

Antonio Barrero


Fuente: www.preguntasantoral.es

miércoles, 1 de marzo de 2017

"Es tiempo de penitencia". Artículo de Miguel Alberto Solís



ES TIEMPO DE PENITENCIA
Μετανοίας ὁ καιρός

(San Andrés de Creta, El Gran Canon, Oda 1: PG 97,1333B)

Nuestro Santo Padre Bartolomé, en su exquisita Encíclica Catequética en la apertura de la Santa y Gran Cuaresma para este año 2017, ha expuesto una serie de exhortaciones tan puntuales como prudentes, y que es necesario no sólo reflexionar, sino llevar a nuestra vida:

Volver a Dios: “el período más adecuado para que el alma –nuestra propia alma– se vuelva hacia el Señor” Esto evoca una gracia divina, puesto que la conversión no proviene por iniciativa humana, sino por un llamado divino, por eso el Profeta Jeremías exclamó: “Conviértenos, Señor, a ti, y nos convertiremos (Lm 5,21a). Volver a Dios es el núcleo del mensaje del Santo Padre.

Esta conversión ha de ir acompañada de signos visibles y tiempos, que nos amonestan a la vigilancia, aquella antiquísima virtud que heredamos de nuestros Padres del Desierto. La Santa y Gran Cuaresma es un signo temporal, por ello Nuestro Padre San Andrés de Creta, a quien cita el Santo Padre Bartolomé, habla de un tiempo de penitencia, por lo que la Santa Cuaresma representa, precisamente, este tiempo, en el cual se debe avivar la práctica del ayuno, el signo distintivo del cristiano ortodoxo, no como un fin en sí mismo, sino como medio para alcanzar la “renovación y vigilancia del alma”, y la toma de conciencia de lo efímero y material, tanto como de lo eterno y espiritual, avivando el mensaje de los profetas antiguos (cf. Is 58; Jl 2).

Es el tiempo propicio para acudir al Segundo Bautismo, el sacramento del Arrepentimiento, donde con absoluta libertad se pida perdón a Dios en la presencia de su humilde testigo, el sacerdote, y escuchemos aquellas palabras de amor: “No sientas inquietud; que vayas en paz La vida sacramental hace despertar del sueño de lo ilusorio, del pecado, y a ello se refiere la cita que hace el Santo Padre de la exclamación del Padre Cretense: “Mi alma, mi alma, levántate ¿por qué duermes?

Cada vez que un cristiano tenga el aviso “Es tiempo de penitencia” debe saber que es el tiempo de lucha, y, como lo dice el Santo Padre, un tiempo para el autoconocimiento, y también para saber ubicarnos en nuestra vida personal y cristiana, con el fin de tomar un rumbo: el Evangelio. No debemos esperar más revelación, el mandamiento antiguo, aquellas proezas del Señor en la antigüedad, se vuelve un mandamiento nuevo en Jesucristo nuestro Salvador, en su palabra (cf. 1Jn 2,7-8), es por ello que nuestra fe y nuestra conducta debe ser confrontada cada día a la luz del Santo Evangelio de nuestro Salvador.

Es oportuno citar la exhortación a la penitencia que hizo Nuestro Padre Clemente de Roma, a finales del primer siglo: “Todo esto, carísimos, os lo escribimos no sólo para amonestaros a vosotros, sino también para recordárnoslo a nosotros mismos, pues hemos bajado a la misma arena y tenemos delante el mismo combate. (...) Fijemos nuestra mirada en la sangre de Cristo y conozcamos cuán preciosa es a los ojos del Dios y Padre suyo, pues, derramada por nuestra salvación, alcanzó gracia de penitencia para todo el mundo. Recorramos todas las generaciones y aprendamos cómo el Señor, de generación en generación, dio lugar a penitencia a los que querían convertirse a Él.

Con esta fe, llena de esperanza, obremos el amor que nos mostró el Señor, y convirtámonos al Señor, volvamos nuestra mirada al Evangelio, que éste sea nuestro refugio en las tentaciones, como lo hizo aquel converso descrito en El Peregrino Ruso, que leía un capítulo de los Santos Evangelios cada vez que era tentado.

Que la Madre de Dios interceda por todos nosotros y conceda sus bendiciones a todos los cristianos. Que Ella también suplique por nuestros sacerdotes, por el Santo Padre Bartolomé y el Arzobispo Policarpo. 


Miguel Alberto Solís

San Salvador, 1 de marzo de 2017